Categoría
Ítaca
Título
Chopin
Autores
Natàlia Rodríguez
Directora

Artículo

Frédéric Chopin compuso este Nocturno (n.º 20) en 1830 como un sencillo regalo para su hermana Ludwika. Y no me digan que nunca han escuchado el nocturno nº20 porque sí lo han hecho, no en vano es una de las piezas más famosas de la historia. Y vamos a su historia. En la partitura, Chopin escribió: «Para mi hermana Ludwika, como ejercicio previo al estudio de mi Segundo Concierto». Nunca lo publicó en vida. ¿Por qué seguimos llorando al escuchar esta pieza 196 años después? Chopin utiliza disonancias y «suspensiones» —notas que aparecen justo después del tiempo previsto—. Esto crea una tensión física, una sensación de ausencia. Es música que no suena, que ‘suspira’. Pero la leyenda de esta pieza va mucho más allá. El 23 de septiembre de 1939, durante el asedio de Varsovia, el pianista Władysław Szpilman interpretaba este Nocturno en directo por la radio cuando una bomba interrumpió la señal. El silencio duró seis años.Cuando la emisora reabrió sus puertas en 1945, Szpilman regresó al estudio. Se sentó en la banqueta y retomó la pieza justo donde la había dejado. En el interín habían muerto más de 80 millones de personas en el mundo. Prueba de que el arte es lo único que la guerra no puede destruir y que la IA jamás podrá copiar. Si aún no la recuerdan, vayan a YouTube. Me lo agradecerán.