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El apagón eléctrico que afectó a España y Portugal en abril del año pasado fue causado por un fallo en el control de tensión y una cascada de desconexiones. Así lo concluye el informe final del grupo de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad, que señala que el colapso se debió a una combinación de “múltiples factores” y descarta un único origen.
Entre estos factores, el documento apunta también al papel de las energías renovables, que operaban con un “factor de potencia fijo” y “no reaccionaban a los cambios de tensión”, lo que agravó la inestabilidad del sistema. La falta de capacidad para absorber la tensión y diversas oscilaciones previas contribuyeron a generar una situación especialmente vulnerable.
El informe detalla que el incidente se produjo en cuestión de segundos, tras un rápido aumento de la tensión en el sistema eléctrico ibérico que derivó en una desconexión en cadena de centrales de generación, especialmente de origen renovable.
Esta pérdida progresiva de producción provocó una caída de la frecuencia y la “pérdida de sincronismo” con el resto del sistema europeo, lo que acabó desencadenando el colapso total del suministro eléctrico en la península.
El documento subraya que, pese a la activación automática de los mecanismos de defensa del sistema, como el deslastre de carga, estos no fueron suficientes para evitar el apagón. En ese momento, la red se encontraba en una situación de “elevada vulnerabilidad”, con márgenes reducidos de control de tensión y una capacidad limitada de respuesta ante fluctuaciones repentinas.
En rueda de prensa, los expertos han destacado que se trata de un fenómeno “sin precedentes”, que no se había producido ni siquiera a nivel teórico, y que responde a una “tormenta perfecta” de factores que actuaron de forma simultánea.
En este sentido, rechazan vincular el incidente a una única tecnología y aseguran que “no es un problema de las renovables, sino del control de tensión”, aunque reconocen que parte de la generación verde no reaccionó de forma dinámica a los cambios del sistema.
Recuperación y medidas de prevención
En cuanto a la recuperación, el informe destaca que los operadores activaron de inmediato los protocolos de restauración y que el suministro se restableció de forma progresiva en pocas horas. En Portugal, el sistema se recuperó completamente antes de la medianoche, mientras que en España la restauración total se completó de madrugada.
Además, el estudio no solo identifica las causas del incidente, sino que plantea un total de 22 recomendaciones para evitar que se repita. Entre las principales medidas, los expertos destacan la necesidad de reforzar los sistemas de control de tensión, adaptar los requisitos técnicos de las instalaciones —incluidas las renovables y las de menor escala— y mejorar la coordinación entre los distintos actores del sistema eléctrico.