Categoría
Costa
Antetítulo
Medioambiente
Título
El Port de Tarragona busca arena nueva para frenar la erosión de la playa de La Pineda
Subtítulo
Ha encargado un estudio para identificar sedimentos de mayor tamaño en la costa entre Cambrils de L'Hospitalet de l'Infant. Mientras, el contradique de Ponent, que sería la solución definitiva, no tiene fecha
Autores
Iván Alcalá Rubio
Redactor de Costa

Imagen Principal
La playa de La Pineda lleva más de 20 años recibiendo aportaciones de arena anuales.
La playa de La Pineda lleva más de 20 años recibiendo aportaciones de arena anuales.
Artículo

El Port de Tarragona lleva más de 20 años haciendo aportaciones de arena anuales a la playa de La Pineda para frenar su erosión. Una medida que se incluyó en la declaración de impacto ambiental (DIA) por la ampliación del dique rompeolas del puerto, en 2003. En este tiempo, se han vertido 1.660.000 m3 de sedimentos recogidos del fondo marino para devolver a la playa su anchura natural a las puertas del verano. Sin embargo, no se ha conseguido un equilibrio definitivo para el arenal, que continúa perdiendo metros año tras año.

Una de las explicaciones, además del cambio climático que provoca cada vez más temporales y cada vez más virulentos, estaría en el tamaño de la arena empleada. Desde el puerto señalan que en las regeneraciones se han usado arenas de un tamaño sensiblemente inferior al nativo y eso podría provocar que no se retenga. Es por ello que ahora quiere explorar otras zonas de extracción para analizar si puede haber alternativas al banco de arena frente a Cap Salou donde recoge actualmente los sedimentos. Recientemente, ha encargado un estudio para analizar un gran yacimiento de arena que existe frente a las costas entre Cambrils y L’Hospitalet de l’Infant y determinar si estos sedimentos son más aptos para frenar la erosión de este tramo del litoral.

Los trabajos consisten fundamentalmente en escanear el fondo del mar para conocer su profundidad y cuánta arena hay disponible. Para ello, se recogerán muestras de arena de la superficie y de zonas más profundas (de hasta 6 metros bajo el suelo marino) que luego se analizarán en laboratorios para comprobar que el tamaño del grano sea el adecuado y que no contenga contaminantes ni bacterias. Además, se utilizarán robots submarinos para revisar la calidad del agua y asegurar que no se dañen las plantas ni los animales marinos del entorno. El estudio, con una inversión de 300.000 euros, deberá estar listo en un plazo de seis meses.

Desde el puerto explican que lo que hacen es anticiparse y tener localizada la arena por si en el futuro se necesitase. Lo que no significa que la acaben empleando. Mientras, aseguran que mantendrán las aportaciones, a pesar de haber cumplido los 20 años que establecía la DIA, hasta contar con una solución definitiva. La medida definitiva para la pérdida de arena pasaría por el proyecto del contradique de Ponent, que contempla también la construcción de dos espigones nuevos en la zona central de la playa,

Sin embargo, el proyecto del contradique sigue a la espera de informes para completar la tramitación ambiental, que lleva años de retraso. Inicialmente, los planes del Port eran completar la tramitación y redactar el proyecto entre 2020 y 2021 para poder iniciar las obras en 2023. Ahora, desde la Autoritat Portuària apuntan que los trámites se han retrasado ante el colapso de proyectos europeos que hay en el Ministerio para la Transición Ecológica y evitan poner un nuevo calendario para esta futura infraestructura que cerrará las instalaciones portuarias por el sur.

En mayo vuelve la draga

Mientras estudia nuevas zonas de extracción, el Port garantiza que seguirá cumpliendo con las aportaciones que realiza cada año antes de la temporada de verano para devolver a la playa la anchura que pierde con los temporales de invierno. La previsión es que la draga llegue al puerto en mayo y que durante 18 días ejecute los trabajos de extracción de 100.000 m3 de arena para trasladarlos a la playa de La Pineda. Unos trabajos que tienen un coste de 2,8 millones de euros para los dos últimos años.