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Redactor de Cultura
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Conquistar un derbi en cuartos de final debe servir como impulso definitivo al Calafell, que va a enfrentar otro desafío mayúsculo en la primera semifinal de la Copa este sábado. Le espera el Barcelona, máximo aspirante al título y que en su cruce previo dejó fuera al anfitrión, el Noia Freixenet. A pesar de que la actuación ante el Reus no resultó brillante, la eficacia que mostró el equipo de Cabestany le permitió superar el primer escalón de la Copa del Rey, quizás el más difícil por los nervios, por soltar lastre.
En todo caso, los verdiblancos saben que necesitan subir el nivel de juego para competir de tú a tú ante el Barcelona, probablemente lo harán porque la oportunidad es tremenda, única. Guillem Cabestany disfrutará de toda la plantilla al completo, liderada por el meta Martí Serra, un puntal ante el Reus, un valor seguro que ha logrado subir las prestaciones de una plantilla joven, aunque de mucho talento.
Arropados por la grada
El Calafell sabe que la victoria en la grada está asegurada. El desplazamiento de aficionados verdiblancos volverá a ser masivo, tal y como ocurrió en los cuartos de final. La cercanía con Sant Sadurní ayuda, pero también la ilusión que ha generado esta competición. El Ortoll se ha encargado de demostrar en los últimos años que disfruta de una de las mejores aficiones del país y ante el Barcelona tampoco volverá a fallar.
En ese clima de euforia, los jugadores del Calafell deberán contener las emociones en una semifinal que se va a definir precisamente por detalles. Muchas veces relacionados con lo emocional, con el sistema nervioso.
El Barcelona, acostumbrado a este tipo de batallas con títulos de por medio, anda más obligado. Su plantel está diseñado para levantar copas y todo lo que no sea conquistarla en Sant Sadurní se verá como algo parecido a un fracaso.
Los azulgranas dieron un golpe de efecto en su aparición del jueves. La amenaza del Noia, organizador de esta fase final, se diluyó pronto sobre todo por la contundencia ofensiva que los azulgranas propusieron sobre la pista. Estuvieron mucho más certeros de cara al gol y terminaron goleando (4-0).
En todo caso, la cita de hoy se prevé mucho más pareja. El Calafell ya le ha ganado esta temporada al Barça, concretamente en la OK Liga, en el Joan Ortoll. Aquel día, los de Cabestany superaron a los culés por 4-1, en una de sus mejores actuaciones de la temporada. La esperan repetir este sábado y conquistar un puesto en la final del domingo (11.45 horas).
Sant Sadurní se ha volcado con una Copa del Rey que se ha colocado como una de las competiciones más atractivas que existen en la actualidad. El pabellón ya colgó el cartel de «no hay billetes», en la primera jornada y se espera que este fin de semana, la afluencia de público sea parecida.
Con el Calafell como principal reclamo provincial, un aspirante a la corona que pretende hacer historia. Hay que empezar por el Barça, un escollo del todo complicado.