Categoría
Internacional
Antetítulo
Guerra en Oriente Próximo
Título
Sánchez exige la reapertura de Ormuz y la protección de infraestructuras energéticas
Subtítulo
El presidente español advierte del riesgo de una crisis energética mundial, en medio de amenazas cruzadas entre Estados Unidos e Irán por el cierre del estrecho estratégico
Autores
Agencias

Imagen Principal
Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Artículo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido este domingo la apertura del estrecho de Ormuz y la preservación de todas las centrales energéticas en Oriente Medio, al considerar que la actual situación internacional representa un “punto de inflexión global”. En un mensaje publicado en X, Sánchez advirtió de que una escalada adicional en el conflicto podría desencadenar una crisis energética de largo alcance que afectaría a toda la humanidad.

Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión entre Washington y Teherán, tras el ultimátum lanzado por el presidente estadounidense, Donald Trump. Trump ha dado a Irán un plazo de 48 horas para reabrir completamente el paso marítimo o enfrentarse a ataques contra su infraestructura eléctrica, advirtiendo incluso de que “borrará del mapa” las plantas energéticas si no accede a la demanda.

Desde Teherán, la respuesta ha sido rotunda. Las fuerzas vinculadas al régimen iraní aseguraron que cerrarían “completamente” el estrecho de Ormuz si Estados Unidos llegase a atacar sus instalaciones energéticas, y que esa medida no se revertiría hasta que se reconstruyeran las plantas afectadas. Además, declararon que podrían considerarse legítimos objetivos las infraestructuras energéticas de empresas con participación estadounidense y de países que alberguen bases militares de EE.UU.

Autoridades iraníes también han destacado que el estrecho sigue accesible para navegación internacional, aunque bajo condiciones de seguridad establecidas por Teherán y excluyendo embarcaciones vinculadas a “países enemigos”, subrayando la necesidad de coordinación previa para garantizar el tránsito seguro.

La escalada militar y verbal coincide con una fase crítica del conflicto en Oriente Medio, donde los intercambios de amenazas han elevado la preocupación por una posible interrupción prolongada de una de las principales rutas petroleras del mundo. El estrecho de Ormuz es clave para el transporte de alrededor del 20 % del petróleo y del gas licuado a nivel global, por lo que cualquier bloqueo afectaría con fuerza a los mercados energéticos y a la estabilidad económica internacional.