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Elena y Guillermo se conocen en un viaje a Nueva York e, inmediatamente, entre ellos surge una conexión especial. Sin embargo, casi nadie a su alrededor cree que sean solo amigos. Ellos se empeñarán en demostrarlo, incluso a la mujer de Guillermo. Amigos nada más es un cozy romance de Isabel Arias, publicado por Planeta, que reflexiona sobre la amistad entre hombres y mujeres, así como sobre los traumas y la capacidad de abordarlos.
Parece que un hombre y una mujer no puedan ser solo amigos…
Es verdad. Todo el mundo lo ve con mucha reticencia. Cuando preguntas en general, en abstracto, la gente te dice que sí, pero cuando lo aterrizas a ellos mismos o a su pareja ya no lo ven tan claro.
¿Cómo ha decidido explorar este tema en la novela?
Es un tema que siempre me ha llamado mucho la atención, precisamente porque suscita mucho debate, todo el mundo tiene opinión y, generalmente, bastante distintas las unas de las otras. Hacía mucho tiempo que quería llevarlo a una novela. Hice un viaje de trabajo con tres compañeros hace algo más de un año y fue cuando se me ocurrió el arranque.
Sus personajes viajan mucho, igual que usted. De todas las ciudades donde paran, ¿Dónde están más cómodos?
Nueva York tiene algo especial porque es donde arranca la historia y creo que es un viaje que le cambia la vida a varios de ellos, aunque los dos protagonistas son muy amantes de los viajes y disfrutan allí donde vayan.
Sin embargo, uno de sus personajes tiene miedo a volar…
A mí no me gusta volar, me gusta mucho viajar, pero lo paso bastante mal en los vuelos, aunque me compensa. Tuve un novio hace muchos años que tenía pánico a volar. Tuvo que hacer cursos para aprender a perder el miedo y, aun así con respeto. Me pareció que era una fobia horrible, muy limitante.
Usted, ¿A dónde nos enviaría a viajar?
Enviaría a todo el mundo a París, siempre. Para mí es la ciudad más maravillosa del mundo. Intento ir todos los años al menos una o dos veces. Me gusta mucho. Aunque he ido decenas de veces, siempre sigo descubriendo cosas nuevas y me pasa un poco lo mismo con Londres. No obstante. mi último gran descubrimiento fue Alaska, un viaje que hice el año pasado. Era uno de los sueños de mi vida. Tenía un poco de miedo de que me decepcionara porque llevo toda la vida queriéndolo hacer, pero en absoluto. Me pareció espectacular. Y luego una ciudad que está mucho más cerca y no sé por qué todavía no la conocía, que es Budapest, donde fui hace un par de años, no había estado hasta entonces y me pareció de los lugares más mágicos. O sea, creo que todo el mundo debería ir al menos una vez en la vida.
Aparte del amor y de la amistad, ¿Qué papel juegan el miedo y la inseguridad en las decisiones de sus protagonistas?
Pues bastante, porque todos estamos llenos de inseguridades. Esta amistad inquieta más al personaje masculino, que es el que está casado, tiene un hijo y no sabe muy bien cómo gestionar a nivel familiar, de repente, tener una amiga. Por otro lado, ella maneja otro tipo de inseguridades producto de una enfermedad que se le desencadenó a raíz de un escándalo en el que se vio afectada.
Una enfermedad o un trastorno no aceptado en las mujeres.
Efectivamente, un brote de estrés le provoca que pierda todo el pelo. Para una mujer es de los episodios más traumáticos que se pueden dar hasta tal punto que mujeres que lo han perdido por un tratamiento contra el cáncer, que tienen problemas mucho mayores que el que la pérdida del cabello, aun así es de las cosas que más les afecta. Está ese punto de afectar a la autoestima de una mujer. Y he querido utilizar este personaje para ver un poco cómo gestionamos esos complejos, esas inseguridades.
Tanto la relación entre ambos como los traumas vienen marcados por las normas sociales.
Sí, totalmente, porque en el fondo es siempre cuestión de qué pensarán, qué dirán, ¿se darán cuenta de que llevo una peluca?, ¿comentarán si tengo un amigo?, ¿pensarán que hay algo más? Si viviéramos un poco más la vida sin tener en cuenta lo que piensan los demás, sobre todo gente que no conocemos…
El hecho de tener un amigo o amiga, ¿cree que es una manera de evitar el amor o de evitar atarse?
Creo que no son excluyentes. Yo tengo muy buenos amigos y conozco más casos de gente y los he seguido manteniendo estando en pareja. Es verdad que hay personas que una vez que están en pareja se distancian, pero también de amigos y amigas. Yo creo que no es excluyente y que deberíamos tender a no excluirlo porque al final, hoy en día, casi duran más las amistades que los amores y tus amigos son los que siempre van a estar ahí. Cuesta más imaginarse la vida sin amigos.
La novela es un canto a la amistad.
Sí, totalmente. Muchas veces la dejamos un poquito de lado y nos concentramos más en el amor romántico, pero debemos cuidar la amistad como se merece porque es uno de los grandes pilares de nuestra vida. Y aunque va cambiando a lo largo de la vida, ahí está. Hay amigos que están toda tu vida y otros que te acompañan en unas etapas y no pasa nada porque es algo natural. Los caminos a veces se separan y hay personas que son importantes en una etapa de tu vida, como pasa con las relaciones también.
Usted es abogada y escribe romántica. No ha escogido novela negra.
Bueno, me dedico al derecho administrativo. Pero de todas maneras, el misterio, terror y thriller es uno de los géneros que me parecen más complicados de escribir. Sería la típica torpe que escribiendo iría dejando pistas que no debo. Me parece supercomplicado, jamás me metería en ese jardín. Como lectora me encanta, me gusta muchísimo, pero para escribirlo, no.
¿Cómo compagina ambas cosas?
Es un poco una vía de escape. Es verdad que tengo un trabajo a jornada completa relacionado totalmente con el derecho, pero luego escribo guías de viaje también y novelas. En mi trabajo no puedo desarrollar mi creatividad y ese es el momento de poner un poquito de distancia con la vida mundana del día a día.
Cuando hablamos de amor, ¿pensamos solo en la pareja? Nos dejamos atrás el materno, el paterno, el fraternal…
Efectivamente, hay muchas manifestaciones del amor. El amor romántico es una de ellas, importante, por supuesto, pero igual que tú no construyes una casa con un único material, pues tampoco construyes una vida solo con un tipo de amor. Lo importante es rodearse de gente que suma a tu vida y que puede ser tu familia, tus padres, hermanos, hijos, amigos. Luego, también hay quien no tiene buena relación con su familia o que no tiene pareja y no pasa nada. Al final, nos vamos buscando el huequito y nos rodeamos de las personas de las que nos queremos rodear y el amor puede estar de formas muy distintas.
¿Qué opina de los prejuicios que todavía hay hacia la novela romántica?
Pues yo creo que no hay mala literatura. Es decir, todos tenemos gustos distintos, la mayoría de los lectores leemos un poco de todo. En la variedad está el gusto y depende del momento a cada persona le puede apetecer leer una cosa que le distraiga, que le entretenga, sin que sea necesariamente profundo. Yo soy muy amante de la literatura francesa, por ejemplo, en la que a menudo no pasa nada, de la que te preguntan de qué va y no sabes ni qué decir, pero te deja una sensación de paz que a veces necesitas.
Si me quiere destacar algo que no le haya preguntado…
He introducido personajes más jovencitos, un par de adolescentes, preadolescentes por introducir también otro punto de vista sobre la cuestión sobre la que gira toda la novela, que es la amistad entre hombres y mujeres. Por ver un poco también las generaciones que vienen detrás nuestro, si lo normalizan más o no. Es verdad que, con respecto a nuestros padres y abuelos, ayuda el hecho de que los colegios son mixtos. Tienen las relaciones con las chicas mucho más normalizadas, cuando antes a lo mejor nuestros abuelos no habían tenido una amiga en toda su vida porque no habían compartido con ninguna y yo creo que afortunadamente ellos lo van normalizando más. Vamos ganando terreno en ese sentido.
¿Usted está enamorada?
Estoy enamorada siempre, siempre, pero no estoy en pareja ahora mismo.
