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Redactora de Reus
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Unas 300 personas procedentes de distintos municipios del Baix Camp se han concentrado este domingo en Montbrió del Camp para mostrar su rechazo frontal al proyecto de seis parques eólicos previstos en la plana de la comarca.
La movilización, convocada por la plataforma Aturem els Molins, ha reunido a vecinos, representantes políticos y entidades del territorio en una protesta marcada por la unidad contra el macroproyecto. En total, ocho columnas de gente caminando han querido evidenciar su negativa al proyecto en el pueblo que más afectación ha tenido.
La manifestación llega en un momento clave, después de conocerse el primer informe desfavorable emitido por la Generalitat, un hecho que los opositores consideran un punto de inflexión. De hecho, durante la jornada también se ha respirado cierto optimismo entre los asistentes, que ven en este pronunciamiento un precedente para el resto de evaluaciones pendientes.
Queremos una transición justa
El portavoz de la plataforma, Pau Arasa, ha asegurado que la movilización responde al “rechazo a la instalación de un megaparque eólico en el término municipal de Montbrió y Riudecanyes, que no responde a las necesidades de la zona, que se ha hecho contra la población y cuyos beneficios serán privados”. En este sentido, ha insistido en que la oposición no es a las energías renovables, sino al modelo planteado: “Queremos una transición energética justa, al servicio de las personas y que no sacrifique la soberanía alimentaria”.
Entre los principales motivos de protesta, Arasa ha destacado el impacto que el proyecto tendría sobre el territorio: “Es un impacto insoportable, destruyendo patrimonio agrícola, patrimonio histórico y toda una forma de vida”. Además, ha recordado que ya se han presentado más de 2.500 alegaciones en contra del proyecto, reflejo (dice el portavoz) de una respuesta ciudadana “rápida y masiva”.
Por su parte, la alcaldesa de Montbrió del Camp, Carmina Blay, que ha hablado en nombre de los ayuntamientos afectados, ha subrayado que la oposición institucional se mantiene desde el primer momento. “No queremos este macroproyecto en nuestro territorio”, ha afirmado, señalando que la instalación de aerogeneradores de más de 80 metros implicaría “trinxar el territorio”, con la apertura de grandes caminos en zonas agrícolas y un fuerte impacto paisajístico y acústico.
Blay también ha hecho referencia al informe negativo de urbanismo, que considera que el proyecto afecta gravemente al entorno: “Destroza toda la actividad agrícola y el impacto será muy negativo”. Aun así, ha pedido prudencia: “Queremos pensar que es un primer paso, pero no podemos relajarnos porque todavía faltan otros informes”.
La jornada ha servido, además, para reforzar la presión social e institucional contra el proyecto. Desde la plataforma aseguran que seguirán “haciendo fuerza y fiscalizando” el proceso hasta conseguir la paralización definitiva de la iniciativa, mientras que los ayuntamientos insisten en reclamar una planificación energética más equilibrada y consensuada con el territorio.
El proyecto, promovido por la empresa Tesera Energía SL en los términos municipales de Montbrió del Camp y Riudecanyes, prevé la construcción de seis molinos de más de 150 metros de altura y una línea de muy alta tensión de casi 30 kilómetros que pasaría por localidades como Riudoms, Vinyols i els Arcs, Reus, Vila-seca, Constantí y La Pobla de Mafumet para conectar la energía generada con instalaciones industriales.
La oposición al plan ha sido amplia en el territorio. Varios consistorios —entre ellos Montbrió del Camp, Riudecanyes, Riudoms y Vinyols i els Arcs— han encargado informes jurídicos y ambientales contrarios a la iniciativa y los han remitido a la Generalitat con el objetivo de paralizar su tramitación. Estos documentos señalan que la infraestructura propuesto no se ajusta adecuadamente a los planes urbanísticos municipales, ocuparía de forma indiscriminada suelo agrícola y afectaría de manera significativa al paisaje rural.
Los manifestantes han lucido el logotipo de la plataforma, que se muestra claramente en contra de los molinos.
