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Redactor de Cultura
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El fútbol femenino se ha convertido en uno de los grandes fenómenos sociales en los últimos años, sobre todo a raíz del campeonato del Mundo que España conquistó en agosto de 2023. Algunas de sus futbolistas ejercen como espejo para las nuevas generaciones. Alexia Putellas, Jenifer Hermoso, Irene Paredes o Aitana Bonmatí, entre otras, han tirado la puerta de los prejuicios abajo y hoy ejercen como imagen de marcas comerciales de primer orden, además de figuras en sus respectivos equipos. El cambio, eso sí, se ha dado después de muchos años de trabajo y sufrimientos y existen iconos silenciosos que lucharon para ello y que nunca han obtenido un reconocimiento de la sociedad.
Por ello, la cineasta Marta Díaz se ha propuesto rascar en la memoria de los años duros del franquismo, los 70, y ha encontrado una historia fascinante que ha reflejado en la película Pioneras. Solo querían jugar, una comedia luminosa, con tintes épicos, que ensalza el propósito de esas mujeres que desafiaron al sistema establecido, a las prohibiciones de la dictadura y del patriarcado. «Había un paralelismo muy fuerte con el fútbol actual, con este gran momento de la selección española femenina cuando ganó el Mundial, me parecía sorprendente y fascinante no conocer esta historia», ha reconocido la directora durante estos días de presentación del filme, por ejemplo en el Festival de Málaga.
El tercer largometraje de Marta Díaz de Lope se localiza en 1972, año en que tuvo lugar el primer partido de la selección española femenina de fútbol. A través de este contexto, el deporte se presenta como un símbolo de las dificultades y barreras que las mujeres tuvieron que superar en un pasado no tan lejano.
Las nuevas generaciones
La directora ha destacado la importancia de acercar esta historia a las nuevas generaciones, especialmente a quienes desconocen las vivencias de sus madres y abuelas. Según explica, la película va mucho más allá de mostrar a unas niñas jugando al fútbol: busca reflejar una realidad histórica y social más profunda. Díaz de Lope expuso la obra en la sección oficial de Málaga y destacó el valor de recuperar una trama que considera apasionante y sorprendentemente poco conocida por el gran público. Se ha reconocido y valorado el papel de estas mujeres en un momento especialmente relevante para el fútbol femenino.
Para construir el guion, que escribió junto a Zebina Guerra, tuvo la oportunidad de entrevistar a varias de las pioneras de los años 70. Conocer de primera mano sus experiencias y emociones resultó clave para dar forma al relato. Una vez finalizada la película, organizó un pase con algunas de aquellas jugadoras reales, donde observó sus reacciones al reconocerse en determinadas escenas. La respuesta resultó positiva, hasta el punto de que muchas expresaron su intención de llevar a sus nietas a verla.
Durante el proceso de documentación, la directora descubrió materiales que calificó como auténticas «joyas», como archivos de La mujer ideal, el partido benéfico de 1971 Folclóricas contra Finolis, la película Las Ibéricas F.C. o fragmentos del NO-DO. Su objetivo era reconstruir fielmente el contexto histórico y explicar por qué era necesario reivindicar lo que lograron estas mujeres, incluyendo aspectos como la Sección Femenina y el Servicio Social, una especie de «mili» obligatoria para las mujeres de la época.
En cuanto al personaje de la periodista Edelmira Izquierdo, presente en la película, la directora aclaró que está inspirado en varias profesionales reales, como Mari Carmen Izquierdo o Sara Estévez, quien firmaba con seudónimo masculino para poder ejercer. No se trata de un retrato individual, sino de una composición basada en distintas mujeres que tuvieron que abrirse camino en un entorno profundamente machista. El nombre del personaje rinde homenaje a una periodista llamada Edelmira que firmó un artículo sobre aquel primer partido sin poder usar siquiera su apellido.
«Lo que hicieron estas mujeres es una hazaña deportiva y social. Le película hace un ejercicio de memoria, de cómo estaba la mujer a finales del franquismo y el camino que ha tenido que recorrer hasta ahora», confesó Marta Díaz. El reparto lo componen las debutantes Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo, que interpretan a Nati y Belén, junto con Nora Otxoteko, Leire Aguilar, Lorea Carballo, Elena Irureta, Aixa Villagran, Jordi Sánchez, Daniel Ibáñez y Miriam Rubio.
Tal y como recrea el filme, la colonia Boetticher, en el distrito madrileño de Villaverde, barrio obrero del extrarradio, aún más obrero y más extrarradio en el final del franquismo, celebró el primer partido de fútbol femenino en España. Concretamente, un 8 de diciembre de 1970. El organizador acabó detenido por las fuerzas del orden del momento.
El desarrolllo del proyecto, que comenzó antes de la victoria de la selección femenina de fútbol en el Mundial de 20023 y del estallido del caso Rubiales, ha disfrutado de la colaboración de las futbolistas y entrenador reales: Victoria Hernández, Isabel Fuentes, Conchi Sánchez y Rafael Muga, entre otros.
«Yo estoy profundamente feliz de poder contar una historia así con la que me siento tan ide ntificada, ya que he jugado al fútbol desde pequeña y no había tenido referentes. No conocía la historia y cuando me puse a investigar aluciné con las dificultades que tuvieron estas mujeres para hacer algo tan simple como jugar al fútbol», aseguró Bruna Lucadamo, una de las protagonistas de la historia.
En un contexto totalmente distinto, donde el presente parece mucho más optimista con respecto al futbol femenino, recordar cómo sufrían las mujeres para poder llevar a cabo una de sus pasiones no hace tanto tiempo, viene bien para no perder la perspectiva. Hay mucha lucha detrás, mucha ilusión silenciada. Antes de Alexia Putellas, existieron otros iconos.