Categoría
Internacional
Antetítulo
Guerra en Oriente Próximo
Título
Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz si Estados Unidos ataca sus infraestructuras energéticas
Subtítulo
Teherán advierte de represalias “sin límites” tras el ultimátum de Donald Trump y eleva la tensión en una de las principales rutas petroleras del mundo
Autores
EFE

Imagen Principal
Aviones de combate en la base portuguesa de Lajes.
Aviones de combate en la base portuguesa de Lajes.
Artículo

Irán ha amenazado este domingo con cerrar “completamente” el estrecho de Ormuz y atacar intereses económicos de Estados Unidos en la región si Washington lleva a cabo un ataque contra sus centrales eléctricas, en un nuevo episodio de escalada de tensión entre ambos países.

El portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, Ebrahim Zolfagari, aseguró que esta vía estratégica “no se reabrirá” hasta que las infraestructuras energéticas iraníes afectadas sean reconstruidas. Además, advirtió de la adopción de “medidas punitivas” inmediatas, que incluirían ataques contra infraestructuras energéticas y tecnológicas en Israel y contra empresas con participación estadounidense en la región.

La advertencia llega después del ultimátum lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dio un plazo de 48 horas a Irán para garantizar la apertura del paso marítimo, bajo la amenaza de atacar sus instalaciones eléctricas.

El estrecho de estrecho de Ormuz es una de las rutas clave para el transporte de petróleo a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción tendría un impacto directo en los mercados energéticos. De hecho, el barril de referencia en Europa, Brent, ha alcanzado los 112,91 dólares, su nivel más alto desde julio de 2022.

Desde Teherán, las autoridades han insistido en que no iniciarán el conflicto, pero han subrayado que responderán “sin límites” si sus instalaciones son atacadas. En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió de posibles ataques contra infraestructuras energéticas en toda la región.

Por su parte, el representante de Irán ante la Organización Marítima Internacional aseguró que el estrecho continúa abierto a la navegación internacional, aunque bajo condiciones de seguridad impuestas por el país.

La situación sitúa nuevamente al estrecho de Ormuz en el centro de la tensión geopolítica global, con potenciales consecuencias para el suministro energético y la estabilidad internacional.