Categoría
Economía
Antetítulo
Empresas
Título
Ramon Moix: el huérfano aprendiz de ebanista que fundó una empresa con medio siglo de historia
Subtítulo
Moix ebenisteria, su empresa, cumplirá cincuenta años este 2026 y goza de muy buena salud. Su fundador está jubilado y ha pasado la gestión a sus dos hijos, Xavier Moix y Rubén Moix
Autores
Aleix Solé
Redactor de Economia

Imagen Principal
Ramon Moix, fundador de Moix ebanisteria, posando en el taller de su empresa en Reus.
Ramon Moix, fundador de Moix ebanisteria, posando en el taller de su empresa en Reus.
Artículo

Con solo quince años Ramon Moix se quedó huérfano. Su hermano acude al orfanato mientras que él se traslada a Reus desde Forès (Conca de Barberà), su pueblo natal, y comienza a trabajar como aprendiz de ebanista para ganarse la vida. Tras diez años curtiéndose en el oficio, decide emprender un camino empresarial por su cuenta y funda Moix ebenisteria. Adquiere un taller en Reus y poco a poco empieza a ganarse un nombre. «Siempre tuve la ilusión de tener mi propia empresa», explica Moix.

Su empresa cumplirá cincuenta años este 2026 y goza de muy buena salud. Actualmente Ramon Moix está jubilado, aunque sigue manteniendo una cierta implicación en el día a día de la empresa. Ahora son sus dos hijos, Xavier Moix y Rubén Moix, los que lideran la compañía. La actividad de la empresa empezó en un taller de Reus hasta que en 1997, explica Ramon Moix que adquirieron una planta en Falset (Priorat) debido a un acuerdo con la Generalitat de Catalunya en el que se comprometían a crear un cierto número de puestos de trabajo en la comarca del Priorat durante un tiempo determinado. Desde el taller de Falset salen piezas de muebles para todo el mundo. 

«Durante muchos años exportamos bastante», recuerda Ramon Moix, especialmente en Francia, Alemania y otros estados miembros de la Unión Europea. Fuera de las fronteras comunitarias, Ramon Moix destaca un trabajo que hicieron en Arabia Saudí a petición de un príncipe. Sin embargo, el fundador de esta empresa afirma que «ahora las exportaciones son muy escasas». La familia Moix cuenta que tiene «mucho trabajo aquí» y destaca que, en ocasiones, «no queremos trabajar ni en Barcelona». De hecho, Ramon Moix cuenta que tuvieron que rechazar una colaboración con el Barça para hacer los vestuarios del nuevo Camp Nou. «Tuvimos que decir que no».

Más allá de asegurar una buena calidad en el producto, la familia Moix valora mucho a las buenas personas y ellos explican que predican con el ejemplo. Ramon Moix está ahora centrado en un proyecto de inversión que pretende realizar en Forès, su pueblo natal. La familia quiere invertir en vivienda y construir casas amuebladas y diseñadas por ellos para abastecer al municipio de viviendas. «El pueblo tiene mucha demanda de vivienda, hay mucho trabajo, pero muchos se tienen que ir fuera porque no hay casas», explica Ramon Moix.

Respecto a la competencia, el fundador de esta empresa destaca que «antes habían más ebanistas», y que «muchos han desaparecido porque se han ido jubilando». En Moix ebenisteria no tuvieron este problema porque sus dos hijos, Xavier y Ramon Moix, tomaron el relevo generacional y se pusieron al frente de la gestión. Además, la familia explica que una tercera generación también apunta maneras. «Todavía son muy jóvenes, pero vienen a la fábrica, ven cómo se trabaja y nosotros vemos en sus ojos la ilusión que tienen», destaca Xavier Moix. Son cincuenta años de vida, dos generaciones y todo apunta a que serán más años y más generaciones.