Categoría
La puntilla
Título
Abascal, el arrodillado y sus huestes cainitas
Autores
Xavier Fernández José
Redactor Jefe

Artículo

España entera está a la espera de que Abascal critique de una vez a su amo y señor, Donald Trump. No ya por decencia política sino porque la guerra de Trump a quien más perjudica en España es a agricultores, pescadores, transportistas... a las personas que tanto dice defender Vox. La subida de los combustibles no es culpa ni de la «derechita cobarde», ni del «malo malísimo» Pedro Sánchez, ni del «comunismo» de Sumar y Podemos. No. Es de Trump. Pero Abascal sigue arrodillado, tiene miedo de que no le inviten más a uno de esos eventos ultras. Abascal, toma nota de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, nada sospechosa de ser izquierdista.

Abascal sigue a lo suyo: mintiendo sobre la inmigración y montando shows ridículos como los de Vox hace unos días en Bonavista. Es cobarde ante el poderoso y ‘valiente’ ante los débiles. Debería además cambiar de referentes históricos: ni el Cid (que por cierto fue un mercenario que luchó a sueldo de los árabes contra nobles cristianos), ni Agustina de Aragón (que no era maña porque nació en Cataluya), ni siquiera Curro Jiménez (por mucho que al líder de Vox le guste cabalgar por los campos de la España profunda). Sus nuevos referentes deberían ser líderes expertos en purgas internas. Al ritmo que va Abascal cargándose a sus excompañeros solo quedarán en el partido ultra los habituales pelotas que intentan medrar en cada formación política. «Las retribuciones desorbitadas en el entorno del presidente, impropias de un proyecto que defiende la austeridad, no son anécdotas: son síntomas de una organización cerrada, sin contrapesos y sin transparencia», reza el manifiesto de los ‘exvoxianos’ ahora antiAbascal.

Abascal dijo el sábado que Sánchez es «la principal amenaza existencial para España y para Europa». No, Santiago, te equivocas. La principal amenaza para Tarragona, Catalunya, España y Europa sois tú y tu amiga ‘indepe’ Sílvia Orriols.