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El conflicto en Oriente Próximo y la escalada del precio de la energía y de los fertilizantes ha sobrevolado la primera jornada de la feria Alimentaria 2026, que reúne 3.300 empresas y espera 110.000 visitantes hasta este jueves en el recinto ferial de Gran Via de Barcelona. Los profesionales del sector alimentario, de la restauración y de la hostelería reunidos en la feria se muestran preocupados por la guerra iniciada hace tres semanas, que ha disparado el precio de la energía.
Las empresas aseguran que intentan “amortiguar” la subida de precios pero, a la vez, avisan que si se alargan las hostilidades se acabarán repercutiendo el auge de costes al consumidor final. “Es un momento de incertidumbre y esto no favorece”, ha asegurado la María Sànchez, directora corporativa de marketing de Noel. El sector agroalimentario está a “la expectativa” del que pasará y algunos ya han empezado a notar que el conflicto “frena el comprador” porque hay “nuevas incógnitas” con el incremento del coste de la gasolina, el gasoil y del transporte. Es el caso, por ejemplo, de los productores de legumbres de los Estados Unidos que exportan legumbres en España y que vienen a buscar oportunidades en la feria.
“El agricultor está sufriendo ahora mismo incrementos de coste inmediatos, pero el precio al cual puede vender no está subiendo. Se sufre en los Estados Unidos, pero en todas partes es más o menos igual. Para el agricultor, el fertilizante está subiendo mucho. Y el envasador tiene que comprar plástico. También se suben los costes de electricidad y calefacción. Cuando incrementa el coste del petróleo, va subiendo todo”, avisa David McClellan, representante regional de la Asociación de Productores de Legumbre de los Estados Unidos. “Esto llegará a España si no se acaba deprisa el conflicto y vuelven a la normalidad los precios del petróleo”, añade.
Las empresas amortiguan la subida
El sector cárnico, que representa un 35% del peso total de las exportaciones agroalimentarias catalanas, está a “la expectativa” de cómo evolucionan los mercados. Empresas como Noel apuestan para “intentar amortiguar la subida de precios optimizando la cadena de suministro, intentando hacer compras más estratégicas, más a largo plazo”, según ha detallado Maria Sànchez, directora corporativa de la compañía con sede en la Garrotxa. Sànchez admite que “la incertidumbre no favorece en general” pero hay que ver como evoluciona un conflicto que es “relativamente reciente” e “intentar todas las herramientas posibles para que la repercusión sea la mínima posible al consumidor final”.
Del mismo modo, bonÀrea también voz con “preocupación” los efectos de la escalada del conflicto, pero dice que es “pronto” para imaginar cuando se empezará a percibir de forma clara a los lineales de los supermercados, puesto que todavía hay contratos en vigor y la cadena de valor está “cubierta”. Por otro lado, el sector también está pendiente de otra crisis, en este caso, por el estallido de la peste porcina africana (PPA) asegura que no se ha notado una bajada de consumo a raíz del brote.