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Tarragona
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Espacio público
Título
Giro de guion: el Port Esportiu renuncia a derribar los locales más próximos al Miracle
Subtítulo
En total, se hará una inversión económica de 4,7 millones de euros, lo que permitirá renovar la concesión hasta 2036. El proyecto está ahora pendiente de la aprobación del Port
Autores
Núria Riu
Redactora de Tarragona

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Los locales del Port Esportiu más próximos a la playa del Miracle se mantendrán en pie.
Los locales del Port Esportiu más próximos a la playa del Miracle se mantendrán en pie.
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El Port Esportiu de Tarragona ya tiene encarrilada la tercera y última fase de reformas, una actuación que pone el foco en los locales más próximos a la playa del Miracle, que finalmente se mantendrán en pie. «Cuanto entramos la nueva junta vimos que la posibilidad de derribar los locales, como contemplaba la tercera fase, no se adecuaba con los planes de futuro del puerto, por lo que decidimos mantener el edificio y preservar los locales que forman parte de esta fachada, que es la más bonita en cuanto a las vistas del mar», argumenta David Pino, presidente del Reial Club Nàutic de Tarragona.

A mediados de este mes de marzo, la nueva junta presentó el proyecto definitivo de esta nueva fase de obras a la Autoritat Portuària de Tarragona (APT), para que lo estudie y lo someta a votación del consejo de administración. Es el último paso antes de iniciar una reforma que arrancará en octubre, después de que hayan pasado los meses de verano, con más afluencia.

El nuevo proyecto enmienda al anterior, que contemplaba el traslado del varadero y la posibilidad de habilitar un parking más grande en esta parte del Port Esportiu, que siempre había sido la más deteriorada. Pero en los últimos tiempos ha habido un cambio de rumbo. Ya en 2024, cuando el Port de Tarragona abordó la reforma del Parc del Port se contempló que esta transformación podría dinamizar todo este entorno, que era propicio para atraer empresas relacionadas con el sector servicios y la economía azul. «Con el anterior presidente, Saül Garreta, vimos que cabía la posibilidad de hacer otro proyecto y poner en valor los locales. Pensamos que era lo más idóneo y, después de hacer números, y de estudiar las necesidades reales, con un nuevo estudio financiero, se decidió hacerlo así», argumenta Pino.

El nuevo plan mantiene los establecimientos, que serán restaurados. También se genera una zona verde, se instalarán placas solares y un sistema de pérgolas para crear refugios climáticos que hagan más agradable la estancia en los meses de más calor. La parte de arriba de los locales de esta ala lateral se mantendrá para negocios relacionados con la restauración. Por su parte, los de abajo, que ahora están todos cerrados porque los negocios que había han sido reubicados, se destinarán a oficinas y empresas de servicios náuticos.

También se mejorará la conexión entre los dos espacios, de forma que en el extremo más próximo a la playa del Miracle se abrirá una nueva escalinata, con una rampa para hacerla accesible y más ancha que la actual, que facilite la conexión entre las dos zonas.

De los sesenta locales que tiene el Port Esportiu, unos 33 están alquilados y otros 24 están libres. Entre los que se encuentran en el ala más próxima a la ciudad puede verse como algunos de los que estaban vacíos ahora mismo están en obras, pendientes de que puedan abrir nuevos negocios. El Port Esportiu calcula que antes del inicio del verano habrá nuevas apertura de negocios que ya estarán funcionando. «La sensación es de que cada vez está bajando más gente y que, poco a poco, la ciudad va abriéndose al mar. Se está revertiendo la tendencia después de muchos años de abandono y, a medida que todo está se está renovando, la gente va bajando».

Las nuevas escaleras que se están construyendo delante de la sede de la Autoritat Portuària deben generar una nueva continuidad desde el Moll de Costa, que quiere aprovecharse. En paralelo, los vientos también soplan a favor en cuanto a la actividad deportiva. La fuga de amarres que se detectó en 2024, cuando finalizó la concesión de las instalaciones, se ha podido revertir y, desde la sociedad que gestiona la concesión, se asegura que se están registrando nuevas peticiones para recuperar a algunos de estos amarristas que abandonaron las instalaciones. Con todo, de los 440 espacios disponibles, actualmente la ocupación es del 70%.

La previsión es de que antes del verano del año que viene, las obras ya estén completamente acabadas. La inversión de esta tercera fase asciende a 1,5 millones de euros, lo que situará en 4,7 millones de euros la inyección total que Nàutic Tarragona SA habrá hecho para renovar una concesión que, después de este lavado de cara se prorrogará otros doce años hasta 2036. «Tendremos un puerto nuevo, ya que habremos cambiado los pantalanes, las instalaciones eléctricas y mejorado los locales», indica David Pino.

Más de treinta años

La primera piedra del Port Esportiu se colocó hace más de treinta años, en 1993. Desde este momento, las instalaciones no habían sido motivo de una reforma de calado como la que se está haciendo en estos últimos tiempos. El Port Esportiu quiere dejar atrás definitivamente los años de bares nocturnos, ocio y discotecas abiertas hasta altas horas de la madrugada. En algunos de los locales en los que se ha actuado todavía se ha encontrado dentro los restos abandonados de un pasado que solo los tarraconenses de más de treinta años conservan en la retina, y que ya no volverá. El nuevo reglamento así lo establece y ahora la apuesta es la restauración. En su lugar, cada vez son más los locales ocupados por profesionales del sector servicios. Entre los nuevos negocios se encuentra una inmobiliaria, un despacho de ingenieros, otro de abogados, un equipo de arquitectura y una psicóloga.

Uno de los locales que está en obras.
Uno de los locales que está en obras.
Cita

La sensación es que la ciudad va abriéndose al mar», David Pino