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La Semana Santa ya está a la vuelta de la esquina y, con ella, millones de españoles se preparan para disfrutar de unos días de descanso en familia. Sin embargo, este año el viaje por carretera tendrá un sabor un tanto amargo. Con el conflicto bélico en Oriente Medio, la reciente escalada de tensión en Irán, ha asestado un golpe directo al bolsillo de los conductores, disparando el precio de los carburantes y empujando la inflación hasta el 3,3% este mes de marzo, un punto más que el mes anterior.
Según los datos adelantados del Instituto Nacional de Estadística (INE), el encarecimiento de la energía es el principal responsable de este repunte. Mientras que la electricidad ha dado un ligero respiro, el petróleo no ha dejado de subir, situando el precio medio de la gasolina en España en los 1,556 €/litro justo cuando comienza el mayor movimiento de vehículos del año.
España, entre los países con la gasolina más cara
Pero la geopolítica no es la única culpable. Tanto FACUA como la federación de transportistas FENADISMER han alzado la voz contra lo que consideran una práctica "escandalosa" por parte de las estaciones de servicio.
A pesar de que el Gobierno impulsó una bajada del IVA del 21% al 10% para aliviar la crisis, el ahorro no está llegando al surtidor. Un estudio reciente de FACUA revela que una de cada cuatro gasolineras incrementó sus precios justo antes de la aplicación del beneficio fiscal. De las más de 9.000 estaciones analizadas, unas 2.300 subieron el gasóleo y 1.800 la gasolina, absorbiendo parte de la ayuda estatal para mejorar sus márgenes de beneficio.
Por otra parte, España esta entre los países con la gasolina más cara dentro de la Unión Europea. Según el Boletín Petrolero de la UE, nuestro país se ha consolidado como el tercer Estado con la gasolina antes de impuestos más cara, solo superado por Países Bajos y Dinamarca. En el caso del diésel, fundamental para el transporte logístico, España ya ocupa el séptimo lugar más caro de los 27.
"No podemos permitir que el esfuerzo del Estado para aliviar la presión económica termine en la cuenta de resultados de las grandes petroleras. Es urgente que las autoridades de competencia intervengan ante este abuso", denuncian desde FENADISMER, calificando el comportamiento de las operadoras como "oportunista".
Para quienes decidan coger el coche esta Semana Santa, el panorama es de incertidumbre. Con una variación mensual del IPC del 1% y una inflación subyacente que se resiste a bajar del 2,7%, el gasto en combustible se perfila como el invitado inesperado que podría devorar gran parte del presupuesto vacacional de las familias españolas.
Para entender la magnitud de este encarecimiento, basta con mirar el gasto cotidiano en el surtidor. Si hace unos meses llenar una pequeña parte del depósito -unos 10 litros- costaba aproximadamente 14 euros, hoy ese mismo repostaje roza los 16 euros.
Si elevamos el cálculo al uso real del coche durante toda la Semana Santa, las cifras son algo escandalosas: Llenar un depósito medio (50 litros): El coste ha pasado de los 71€ de principios de año a los 77,80€ actuales -aproximadamente-.
Siguiendo este planteamiento. Un viaje de vacaciones (1.000 km ida y vuelta): Para un coche con un consumo medio, el gasto total en combustible ascenderá a unos 108 euros. Esto supone pagar casi 15 euros más que el año pasado por el mismo trayecto.