Categoría
España
Antetítulo
Cambio de hora
Título
Cuenta atrás para el cambio de hora: ¿Se atrasa o se adelanta el reloj?
Subtítulo
En la madrugada del sábado al domingo, el reloj se deberá adelantar una hora para dar paso al horario de verano
Autores
Bàrbara Batalla

Imagen Principal
Imagen de archivo de un reloj de pared
Imagen de archivo de un reloj de pared
Artículo

Como cada año, la llegada del horario de verano vuelve a generar división de opiniones. Para algunos, adelantar el reloj permite aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético. Para otros, supone una alteración innecesaria que afecta al descanso y al bienestar.

Más allá del debate, la Comisión Europea acaba de renovar automáticamente esta practica hasta el 2031. Esto no impide que un acuerdo comunitario pueda alterar esta decisión, pero, a la espera de futuras decisiones, el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) publicó el 18 de marzo una comunicación que fija las fechas del horario de verano para los próximos cinco años, siempre con el último domingo de marzo como referencia.

El ajuste horario tendrá lugar en la madrugada del domingo 29 de marzo. En ese momento, a las 2:00, los relojes se adelantarán una hora y pasarán a marcar directamente las 3:00.

Esto implica que esa noche se dormirá una hora menos. A cambio, las tardes serán más largas y con mayor luz natural, algo característico del horario de verano.

Impacto en el organismo

Modificar la hora no solo afecta a los relojes, también influye en el funcionamiento interno del cuerpo. El llamado ritmo circadiano, encargado de regular aspectos como el sueño o el estado de ánimo, necesita tiempo para adaptarse a este ajuste.

Durante los días posteriores al cambio, es habitual notar ciertas alteraciones, como dificultades para dormir, sensación de cansancio o menor concentración.

Además, algunas personas pueden experimentar cambios emocionales, como irritabilidad o desánimo. Incluso hay estudios que apuntan a un posible aumento del estrés o a efectos sobre la salud cardiovascular en este periodo de adaptación.

Aunque sigue siendo una práctica habitual, el cambio de hora cuenta cada vez con más detractores. Mientras unos defienden sus beneficios, otros consideran que sus inconvenientes superan a sus ventajas.

Por ahora, la realidad es clara: este fin de semana tocará adelantar el reloj y ajustarse, una vez más, al horario de verano.