Categoría
Tarragona
Antetítulo
Día Mundial del Agua
Título
Agua y mujeres: la desigual batalla diaria detrás de la crisis mundial del agua
Subtítulo
El Día Mundial del Agua 2026 pone el foco en la relación entre agua y género con el lema ‘Donde fluye el agua, fluye la igualdad’, una llamada a garantizar el acceso al agua como base del desarrollo
Autores
Ana Rivera
Redacción

Imagen Principal
Las mujeres aún tienen que dedicar muchas horas al día a recoger agua
Las mujeres aún tienen que dedicar muchas horas al día a recoger agua
Artículo

Cada 22 de marzo el planeta detiene por un momento su ritmo para mirar hacia un recurso que, pese a ser cotidiano, sigue siendo uno de los mayores retos globales: el agua. El Día Mundial del Agua, impulsado por las Naciones Unidas desde 1993, recuerda cada año que el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano y una condición indispensable para el desarrollo de las sociedades.

La campaña de 2026 pone el acento en una realidad que durante años ha permanecido en segundo plano: la relación entre el agua y la igualdad de género. Bajo el lema ‘Donde fluye el agua, fluye la igualdad’, la iniciativa internacional quiere visibilizar cómo la falta de acceso a este recurso afecta de forma desigual a millones de personas en todo el planeta, especialmente a mujeres y niñas.

En muchos lugares del mundo, cuando el agua escasea, son las mujeres quienes asumen la responsabilidad de conseguirla. Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), más de 1.000 millones de mujeres todavía carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura. La falta de infraestructuras obliga a millones de familias a recorrer largas distancias hasta pozos, ríos o puntos de abastecimiento. En dos de cada tres hogares sin agua en casa, son ellas quienes se encargan de recogerla, una tarea que condiciona su día a día y limita sus oportunidades educativas y laborales.

Las cifras de la ONU reflejan la magnitud del desafío: en los países con datos disponibles, mujeres y niñas de más de 53 países dedican alrededor de 250 millones de horas cada día a la recolección de agua, más del triple que los hombres. La crisis del agua no es sólo un problema ambiental o de infraestructuras; es también una cuestión de derechos, dignidad y equidad.

Un elemento para una sociedad justa

Garantizar agua potable cerca del hogar cambia profundamente la vida de las comunidades. Mejora la salud, reduce enfermedades relacionadas con el agua insalubre y permite que niños y niñas asistan a la escuela con mayor regularidad. También libera tiempo para el trabajo, la educación o el emprendimiento.

La comunidad internacional insiste en que la solución pasa también por incorporar a las mujeres en la toma de decisiones sobre la gestión del agua. Su experiencia cotidiana y su conocimiento del territorio resultan claves para diseñar sistemas más eficaces y sostenibles. No es casual que el mensaje central de la campaña de este año apunte precisamente a ese vínculo. Cuando el acceso al agua se vuelve seguro y cercano, no sólo mejora la calidad de vida de las familias: también se reducen desigualdades y se abren nuevas oportunidades

El Día Mundial del Agua recuerda además que el acceso universal al agua y al saneamiento forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible(ODS) 6, estrechamente ligado al objetivo de igualdad de género.

A pesar de los avances logrados en las últimas décadas, millones de personas siguen viviendo sin agua potable segura en sus hogares. En ese escenario, el mensaje de la campaña de 2026 es claro: el agua no es sólo un recurso natural, sino también una herramienta para construir sociedades más justas. Porque allí donde el agua llega de forma segura, también lo hacen la salud, la educación y las oportunidades. Y, con ellas, la posibilidad real de que la igualdad se convierta, por fin, en una realidad.

Cita

1.800 
​millones de personas aún tienen que salir de casa para conseguir agua. Un 70% de las que tienen que
ir a buscarla son mujeres