Categoría
Antetítulo
Título
Subtítulo
Autores
Imagen Principal

Artículo
El Nàstic visita el Nuevo Mirador este fin de semana para enfrentarse a un Algeciras que suma cinco partidos sin ganar, pero que se mantiene como el cuarto mejor local de la categoría. Solo dos equipos han conseguido arrebatarle los tres puntos en casa: Europa y Sabadell, un dato que demuestra el buen nivel de los algecireños en feudo propio.
Rastrojo, la estrella albirroja
Sus buenos resultados se explican desde un juego muy incisivo por las bandas, con extremos muy eléctricos como Rastrojo e Isaac Obeng. Los grana, para no sufrir en esta faceta, deberán contar con laterales muy sólidos y no conceder ocasiones por los costados, que suelen tener mucho peso en la estrategia del técnico Javi Vázquez.
Sin embargo, el escaso potencial goleador del Algeciras se verá aún más mermado por la ausencia de su delantero Juanma García, quien vio la doble amarilla en su anterior compromiso contra el Alcorcón y no podrá saltar al campo este domingo. Con esta sanción, la responsabilidad en ataque deberá pasar por “Manín”, máximo anotador del equipo con cinco tantos en su cuenta particular.
Por lo que respecta a la defensa, el Algeciras no es el mejor equipo de la categoría. La dupla formada por Mayorga y Víctor Ruiz no atraviesa su mejor momento y promedia más de un gol por partido, por lo que Pablo Alfaro deberá confeccionar una delantera móvil, capaz de hacer correr a los zagueros y con capacidad para golpear desde fuera del área.
Por otra parte, las estadísticas también juegan a favor de los visitantes: en todos los partidos en los que el Algeciras ha comenzado perdiendo, no ha sido capaz de llevarse los tres puntos. Si el Nàstic consigue ponerse por delante en el marcador, contaría con un factor psicológico clave en un estadio que no apunta a registrar su mejor entrada de la temporada.
A esta fragilidad defensiva hay que sumarle un exceso de agresividad que los de Alfaro pueden aprovechar a su favor. El conjunto andaluz juega al límite constantemente y es el segundo equipo con más tarjetas amarillas de toda la categoría, acumulando 90 amonestaciones en lo que va de curso.
Esta intensidad desmedida los convierte en un equipo muy vulnerable ante jugadores desequilibrantes, ofreciendo a los tarraconenses un filón para forzar expulsiones o jugadas a balón parado en momentos de máximo peligro. Por tanto, un perfil como Cedric Omoigui podría ver su oportunidad y repetir las buenas sensaciones que ya mostró en el anterior partido frente al Sabadell, donde se retiró ovacionado por la grada.
Finalmente, también habrá un componente emocional sobre el césped. Aleix Coch, jugador formado en Tarragona, deberá enfrentarse a su antiguo club defendiendo los colores del Algeciras.
El defensor conoce al equipo a la perfección y podría ser una baza para los locales, no solo por su pasado grana, sino también por su fichaje frustrado por el Nàstic este mismo mercado de invierno, en el que la dirección deportiva apretó por la incorporación del central. Sin embargo, difícilmente le veamos saliendo de inicio, ya que sufrió una lesión en el choque contra el Sabadell que le dejó tocado y todavía arrastra molestias físicas.