Categoría
Tarragona
Antetítulo
Urbanismo
Título
Mil trabajadores públicos en el centro de Tarragona en 2033: avanza la Plaça Administrativa Tàrraco
Subtítulo
El consistorio acelera los trámites para no renovar el alquiler de la Rambla Nova, que finaliza en siete años. La Diputació quiere sumarse en tres años al Estado en el centro neurálgico
Autores
Octavi Saumell
Redactor de la secció Tarragona

Imagen Principal
Imagen del antiguo edificio de Lletres.
Imagen del antiguo edificio de Lletres.
Artículo

De Plaça Imperial Tàrraco a Plaça Administrativa Tàrraco. Ajuntament y Diputació de Tarragona ya tienen la maquinaria activada para convertir la céntrica vía en el eje burocrático de los próximos años, reforzando un entorno que, a día de hoy, ya cuenta con unos 450 trabajadores públicos.

Esta cifra, además, puede doblarse a medio plazo, hasta llegar a los casi casi mil trabajadores administrativos. Actualmente, la Diputació ya tiene en el entorno a 300 empleados que desarrollan sus funciones en el Edifici Síntesi, situado entre las calles Pere Martell e Higini Anglès, en el inmueble del auditorio. Por su parte, el Estado cuenta con otros 150 funcionarios entre la Subdelegación del Gobierno Central y la Jefatura Provincial de Tráfico.

Dos son los proyectos que acelerarán la transformación del entorno en el nuevo distrito administrativo de la ciudad: la reapertura del antiguo edificio de Caixa Tarragona con 300 trabajadores de la Diputació, y la reforma del histórico inmueble de Lletres para que sea la nueva Oficina d’Atenció Municipal Ciutadana (OMAC) del Ayuntamiento, con unos 200 empleados municipales.

Diputació: Objetivo 2029

Este mes de marzo, la administración provincial ha hecho públicos los cinco equipos de arquitectos que pasan a la segunda fase del concurso para convertir el edificio de 1976 de Caixa Tarragona en su nueva sede operativa. Los despachos que aspiran a asumir la rehabilitación, con una inversión prevista de más de diez millones de euros, son: b720 Arquitectura SLP, Ruiz Larrea Arquitectura SLP, Pascual-Ausió-Fernández SCP, L35 Arquitectos SLP i Estudio de Arquitectura Alonso Balaguer SLP.

Tras adquirir el inmueble en 2021 por 4,5 millones de euros, ahora el ente supracomarcal avanza para que el recinto de 7.076 metros cuadrados sea su principal sede. La idea de la presidenta de la Diputació, Noemí Llauradó (ERC), es la de poder realizar el traslado a la Plaça Imperial Tarraco en 2029, en un proyecto que pretende conectar el edificio de la antigua caja provincial con el inmueble Síntesi, con el objetivo de dar uniformidad a las dependencias de sus futuros 600 empleados.

Tarragona: licitación este año

Paralelamente, la última pieza del tablero que se moverá será la del antiguo edificio de Lletres de la URV, donde el Ayuntamiento quiere trasladar allí los 200 trabajadores municipales que ahora están en la Rambla Nova.

Para ello, la corporación local tiene una fecha marcada en el horizonte: el año 2033. Será entonces cuando caduque el contrato de alquiler firmado en 2003 para que el consistorio usara el inmueble de la Rambla Nova, de 2.300 metros cuadrados. En Lletres, esta superficie casi se doblará: 4.114.

La administración local está en la Rambla desde julio de hace 22 años, prestando allí la atención de 34 servicios públicos. Pese a ello, el elevado alquiler –de 600.000 euros anuales– provoca que el consistorio se haya planteado la mudanza, con el objetivo de no prorrogar la vinculación. En varios presupuestos de este mandato, el PSC ha pactado con Junts avanzar en el proyecto, descartando opciones alternativas como la Tabacalera.

«Queremos tener un espacio del siglo XXI. No tenemos ninguna queja de la Rambla, pero es un inmueble de hace años y hay algunas deficiencias», indica el concejal de Territori, Nacho García (PSC), quien destaca que, en el nuevo emplazamiento, las oficinas serán «más amables».

Para ello, la operativa ya está en marcha. «Estamos ultimando el pliego de condiciones para sacar a concurso la redacción del proyecto. Ya tenemos un primer esbozo y licitaremos los trabajos después de este verano», indica el edil socialista. «Vamos on time, pero no podemos perder tiempo», añade el teniente de alcalde.

De cara al concurso, el consistorio abre la puerta a planificar «un vaciado» del edificio o «adaptar planta por planta». De hecho, solo se exigirá mantener la fachada en un inmueble que, en un reciente informe de los técnicos municipales, se destacaba que presenta «graves problemas de conservación».

Nacho García descarta que la llegada del consistorio deba obligar al Institut Tarragona a irse. «No se tocará el centro educativo ni el Espai Kesse», recalca, si bien sí que reconoce que «deberemos llegar a un acuerdo con el Estado por las oficinas de inmigración».

De cara a los próximos años, con el futuro eje burocrático con Ayuntamiento, Diputació y Estado, García reconoce que «el reto será el aparcamiento. Lo estamos estudiando», buscando «nuevas zonas» de parking. La Plaça Imperial Tàrraco suelta amarras y encara el nuevo rumbo para convertirse la próxima década en la Plaça Administrativa Tàrraco.