Categoría
Ítaca
Título
Lawrence Oates
Autores
Natàlia Rodríguez
Directora

Artículo

Las expediciones a la Antártida son fuente inagotable de historias de vida. En 1912, el capitán Lawrence Oates hizo el máximo sacrificio: salió de su tienda en medio de una ventisca para no ser visto jamás. Oates era una de las piezas clave de la expedición polar de Robert F. Scott durante la Expedición Antártica Británica «Terra Nova» (1910-1913), que consiguió llegar al Polo Sur Sur, solo para encontrarse con la bandera noruega de Roal Amundsen había dejado unas semanas antes. En su regreso, agotadas y sin provisiones, todos los miembros de la expedición perecerían congelados. Oates sufrió graves congelaciones, debilidad y escorbuto. Creyendo que estaba retrasando a los demás, salió de la tienda para que los demás tuvieran la oportunidad de vivir. Al salir, sus famosas últimas palabras quedaron registradas como: «It will be some time» (taradaré un rato) El capitán Scott las anotó en su diario. Scott también escribió sobre Oates en su diario: «...fue el acto de un hombre valiente y un caballero inglés». El cuerpo de Oates nunca fue encontrado; sin embargo, cerca del lugar donde se presume que murió, el grupo de búsqueda erigió un mojón y una cruz con la inscripción: «Aquí murió un caballero muy valiente, el capitán L. E. G. Oates, de los Dragones de Inniskilling». En marzo de 1912, de regreso del Polo, caminó voluntariamente hacia la muerte en medio de una ventisca, para intentar salvar a sus camaradas».