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Redactor de Costa al Baix Penedès
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Los municipios de la Costa Daurada han ganado 24.176 habitantes en los últimos cinco años, entre 2020 y 2025, y alcanzan los 240.978. El incremento ha sido del 11,1%, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE). En cifras absolutas, y dejando al margen la capital, los que más han visto aumentar su población son Calafell (con 5.023 vecinos más), Cunit (2.852) y Salou (2.965) aunque, porcentualmente, Roda de Berà se pone a la cabeza (un 21,7% más, pasando de 6.785 a 8.260) y Mont-roig también destaca (17,3% más, de 12.460 a 14.614 residentes). El Vendrell es, a 1 de enero de 2025, la localidad más poblada, con 41.133 empadronados.
La inercia al alza del conjunto de Catalunya y su contexto de bonanza económica, los movimientos migratorios internos, la cercanía con Barcelona y la disponibilidad de vivienda explican el fenómeno.
Las localidades del litoral avanzan en el marco de un «crecimiento global» de la provincia, explica Joan Alberich, investigador del Departament de Geografia de la URV y miembro del Grup de Recerca i Anàlisi Territorial i Estudis Turístics (GRATET), que subraya la subida del Baix Penedès: «Lleva tiempo siendo la comarca de Catalunya que más crece». Lo hace, sobre todo, «guiada por la migración interior», tal como detalla el experto, y dada su ubicación privilegiada. «Está a poca distancia del área metropolitana de Barcelona y del núcleo de Tarragona, bien comunicada por carretera y por tren… Y, además, cuenta con una oferta de vivienda bastante amplia y algo más barata que en el centro, cuestión importante para los jóvenes que están dispuestos a descentralizar su residencia», añade Alberich.
La cara negativa de la estadística se refleja en los servicios tensionados. El alcalde de El Vendrell, Kenneth Martínez, lo resume en una reflexión: «Hay que atender a la Catalunya que se vacía, pero también a la que se llena porque los actuales servicios sanitarios, educativos, de asistencia social, seguridad y tantos otros ya no llegan apara atender a la población real». A su vez, el alcalde de Calafell y presidente del Consell Comarcal, Ramon Ferré, señala que por los consumos de agua y la generación de residuos puede demostrarse que la población real multiplica las cifras que se tienen en cuenta. En ese sentido, pide un sistema corrector para planificar.
La calidad de vida
El caso del incremento de habitantes de Salou –y el de más como Cambrils o Vila-seca– responde a razones variadas: «Desde gente que ya vivía allí y que se está empadronando hasta la disponibilidad de vivienda o el deseo, acentuado a partir de la Covid, de trasladarnos a entornos más agradables y de costa», indica Alberich. El alcalde de Salou, Pere Granados, hace la lectura desde dentro: «Salou genera oportunidades para trabajar y residir. Queremos que, cada vez más, sea un sitio donde la gente quiera vivir, dinámico y abierto; y que el principal atractivo sea la calidad de vida y la convivencia».
24.176 habitantes más «es mucho», valora Alberich. ¿Y en el futuro, se mantendrá la dinámica? «Es difícil de predecir, depende de la economía. El anterior gran boom migratorio se dio a principios de siglo, crecíamos incluso más rápido que ahora, pero llegó algo que nadie podía esperar: la crisis de 2007. Si la economía va bien, aún hay margen», concluye el investigador de la URV.
