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Redactor de Costa al Baix Penedès
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El alcalde de Cunit, Jaume Casañas, denuncia que ya el primer día de servicios alternativos con tren y buses por las obras en los túneles han sido deficientes y exige soluciones inmediatas.
«No puede ser que la fragilidad del servicio de Rodalies condicione la vida y la salud mental de todos los vecinos que sufren este caos».
Este lunes, cuando comenzó el servicio alternativo, usuarios de la R2 Sur entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders por la costa lamentaron que de regreso a casa tardasen más de dos horas y media. Un tiempo excesivo por mucho que los trenes paren en todas las estaciones y haya tramos donde deban bajar la velocidad.
Casañas señala que tampoco el servicio de buses alternativos alivió la necesidad de desplazamientos. «Mucha gente que cogió el bus de las 5.20 dijeron que hubo un problema con el conductor. Que había superado las horas de conducción y la gente tuvo que bajar en el hospital de Bellvitge».
Casañas dice que «si la Generalitat no puede garantizar que Rodalies funcione, las alternativas son más autobuses y el peaje de la C-32 gratuito». Ahora hay una bonificación del 50% para el usuario recurrente. «Falta otro 50% para garantizar la movilidad con Barcelona. La gente no va a Barcelona a pasarlo bien. Va a trabajar, a estudiar o por necesidad».
Muchos usuarios denunciaron la precariedad del servicio ya en el primer día de programa alternativo. Explican tener que ir apretujados en tren porque hay frecuencias que no pasan pese a estar programadas.
La tarde de este martes viajeros que iban en dirección a Sant Vicenç en un tren saturado de viajeros explican que han tenido que bajar en Vilanova para esperar a la siguiente unidad con la que seguir viaje.
Los usuarios han tenido que bajar del tren.
