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Redactor de Tarragona y Esports
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Que Tarragona en general y Tarraco en particular conquistan hasta al más exigente no es ningún secreto, pero ha vuelto a quedar negro sobre blanco. Además, ante un turismo deportivo que la ciudad quiere potenciar mediante grandes eventos en la Anella, no ajena a grandes citas polideportivas. Y es que la Copa de la Reina ha sacado de nuevo a relucir las potencialidades del territorio y el magnetismo de su historia.
Y si no, que se lo preguntem al Amfiteatre, que se ha convertido en testigo privilegiado del incesante trasiego de aficionados ataviados con las camisetas de Valencia, Jairis, Zaragoza, Girona, IDK, Ensino, Leganés y Avenida. Quienes han llegado a la ciudad con motivo del torneo y han dispuesto de tiempo para explorarla han podido deleitarse con la joya de su herencia romana.
Así lo relataban Aimar y Elena, pareja zaragozana: "Habíamos estado en Salou, pero era nuestra primera vez en Tarragona, y aprovechamos para hacer un recorrido turístico", explicaba ella. "Cruzamos la ciudad y sus vestigios romanos; el ambiente ha sido magnífico y la gente, muy acogedora", añadía él, para acabar con un "volveremos" en coro. Tarraco suma dos nuevos adeptos.
Lo suscribía Francesc Osorio, de Girona y del Girona: "Pudimos estar ayer por la zona del Amfiteatre y nos encantó". También debutó como visitante de la Anella, de la que destacó "su excelente organización". También lo firmó Paula, acérrima del Jairis, poniendo voz a la marea amarilla: "Era mi primera vez aquí, hemos hecho un tour genial y creemos que hay un ambientazo".
Los encantos de Tarraco han seducido también a Sergio, que venía de Madrid para ver a su Leganés: "Estamos aquí desde el jueves y hemos podido disfrutar del casco histórico de la ciudad". En la misma línea, Rosendo e Isabel, que habían visitado previamente Port Aventura y la Estació del Camp para recoger a su hija –seguro que ese día tuvieron que esperar un rato– quedaron especialmente prendados del Balcó del Mediterrani: "Nos ha encantado".
Los elogios no solo llegaron desde la distancia. También desde la proximidad, como en el caso de Esther Gómez, que se desplazó desde Barcelona para animar a Girona y Zaragoza, eliminados en cuartos y semifinales, respectivamente. Nada empañó, sin embargo, su experiencia: "Todo está muy bien organizado y el ambiente es impresionante".
La fan zone se ha erigido, asimismo, en el gran foco de animación. Juanfran había estado en Tarragona visitando a un amigo hace unos años, pero se quedó muy pocos días. Llegó el jueves: "Por las mañanas hemos estado haciendo turismo y visitando el Amfiteatre, la Catedral, las murallas... y por la tarde disfrutando de este ambiente de disfrute y buen rollo en la fan zone".
Lo mismo pensó Paco, que solo puso un ‘pero’: "El viento". Estuvo alojado en Cambrils y valoró especialmente las instalaciones: "Facilidades para aparcar, proximidad con espacios comerciales...". Fran Cortés, no obstante, señalaba un punto diferente, para él peor: "Estamos acostumbrados a tener pabellones situados mucho más en el centro y aquí estamos un poco apartados y eso genera menos ambiente de Copa".
Ambiente que Jorge, de Zaragoza, sí que notó en La Pineda, territorio oficioso maño: "Nos alojamos allí y hemos visto muchas camisetas del Zaragoza; una pena no haber podido llegar a la final, pero Valencia fue mejor que nosotras". Y es que zaragozanos y valencianos han sido mayoría en una fan zone que ha mezclado DJ, espacios gastronómicos y varias canastas para que la afición pudiera hacer sus pinitos.
Más música han puesto Jaume, Mario, Anonio, Gabriel y Enric, la xaranga del Valencia Basket, formada por tres bandas: La Xufaranga, Xarandonga y Telotocotó. No fallaron a la cita con las taronges. Ellos, junto a miles de aficionados, dieron forma a una Tarragona deportiva y entregada, pero también a una Tarraco milenaria que, invariablemente, cautiva y seduce.