Categoría
Camp
Antetítulo
Semana Santa
Título
Sin las mujeres no existiría procesión
Subtítulo
Tras 20 años de parón fue el impulso femenino quién recuperó la tradición
Autores
Montse Plana
Redactora

Imagen Principal
Via crucis del Domingo de Ramos
Via crucis del Domingo de Ramos
Artículo

Sin las mujeres, la actual Semana Santa de Valls no podría explicarse. Seguramente, ni existiría, porque si las procesiones volvieron a las calles de la ciudad tras más de 20 años de paréntesis fue gracias a un grupo impulsor donde, precisamente, jugaron un papel central dos mujeres.

El presidente de la Agrupació de Confraries i Germandats de Setmana Santa de Valls, Pol Montserrat, recuerda que fue en 1979 cuando salió, por última vez, la procesión del Sant Enterrament. Seis años atrás, en 1973, lo había hecho la dels Improperis, la noche del Domingo de Ramos. Entonces, en la procesión participaban únicamente hombres. «Las mujeres solo salían como penitentes, con el rostro cubierto», expone Montserrat, aunque destaca el papel que, ya entonces, jugaba la mujer en las cofradías, especialmente con todos los preparativos.

Tras un descenso progresivo de la participación por varios motivos, en 1979 salía la procesión del Sant Enterrament con solo tres de las ocho cofradías y hermandades de la ciudad y se ponía fin a una larga tradición. 

Tendrían que pasar 24 años para que los misterios y los cofrades volvieran a salir en procesión, esta vez, acompañados de mujeres. Era ya 2003 y la mujer formaba parte de forma natural de procesiones del resto de ciudades. Aun así, en Valls, se planteaba por primera vez esta situación, y a pesar de haber dos mujeres al frente del grupo impulsor, se decidió someter a votación su participación, más teniendo en cuenta que, a diferencia de otras ciudades, la procesión del Viernes Santo de Valls es a cara descubierta «por una cuestión de tradición», apunta Pol Montserrat. El resultado de la votación fue un «‘sí’ por unanimidad», subraya el presidente de la Agrupació de Confraries i Germandats de Setmana Santa de Valls, aunque no deja de ser curioso que se considerara necesario aprobarlo formalmente.

Desde entonces, las mujeres juegan un papel fundamental en las procesiones de Valls. Su porcentaje de participación es «muy superior» al de los hombres, indica Montserrat, rondando el 65%, según los últimos datos que maneja la Agrupació. Así pues, desde 2003, su presencia está totalmente «normalizada», también en papeles que «antes solo parecían que fueran para hombres». Por ejemplo, como Armats o portadoras del Sant Crist en algunas ocasiones.

Este año, la Semana Santa de Valls escribe, además, un nuevo capítulo de su historia y, con el espíritu de recuperación de 2003, este Domingo de Ramos se retoma la procesión dels Improperis, con la participación de todas la congregaciones y hermandades de la ciudad, seguro que también con una alta participación de mujeres.