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Redactor de Economia
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En las empresas conviven cuatro generaciones: los Baby Boomers (1946-1964), la mayoría ya jubilados pero donde todavía aguantan en el trabajo los más jóvenes de esta generación; la Generación X (1965-1980), los Millennials (1981-1996) y la Generación Z (1997-2010), los últimos en incorporarse al mundo laboral. Cada generación ha crecido con las circunstancias de cada época y ha moldeado su personalidad. Conseguir que en las empresas estas personas de diferentes edades, contextos y maneras de entender la vida trabajen de una forma colaborativa y bajo un mismo objetivo es uno de los principales retos que tienen que afrontar los líderes.
Con el objetivo de debatir sobre esos retos, la Asociación Española de Directivos (AED) organizó en la sala Victoria Climent del Diari de Tarragona la jornada ‘Liderar equipos con generaciones diversas: las claves en Tarragona’. Un acto que contó con una mesa redonda en el que participaron Olga Pla, socia de The Skeye; Jose Maria Andreu, director de Negocio, Marca y RSC del Gimnàstic de Tarragona SAD; Jasmien Beckers, Category Manager Europe – Sauces & Dressings de Griffith Foods, y Joan Llaveria, CEO y fundador de Run Broker y Vidia Partners. El moderador de la mesa fue Rafael Servent, responsable del área de información económica del Diari de Tarragona.
La jornada la abrió el presidente de AED Tarragona y director general de Vopak Terquimsa, Eduardo Sañudo. En su intervención destacó que «los directivos de diferentes generaciones afrontan problemas muy similares». La irrupción de la inteligencia artificial (IA), la gestión del talento o la implementación del teletrabajo son problemáticas compartidas por todos los directivos, independientemente de la edad o del tamaño de la empresa.
El primer bloque de la mesa redonda se centró en reflexionar sobre los principales retos que afrontan los directivos en el momento de liderar equipos con generaciones diversas. Olga Pla partió de la premisa que «hay que ver la diversidad como un elemento más y no como un tema negativo». Desde esta postura, la socia de The Skeye consideró que la pregunta que deben de hacerse los directivos para ser mejores líderes es «qué puedo hacer para que los empleados se adapten a lo que quiero que hagan». Pla cree que son las empresas las que tienen que encontrar la manera de encajar con los trabajadores y no al revés.
Jose Maria Andreu explicó que el principal reto que encuentra en su organización respecto a esta cuestión es «intentar que las diferentes generaciones trabajen de una manera colaborativa para un objetivo común». Andreu comentó que los más experimentados suelen aportar estabilidad mientras que los más jóvenes acostumbran a ser los empleados que aporten ese impulso a la innovación. Por su parte, Jasmien Beckers afirmó que «los jóvenes quieren un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida personal».
Esta manera diferente de medir el compromiso en comparación con las generaciones más veteranas puede generar «a veces, una cierta tensión». Beckers comentó que «hay que construir puentes entre estas diversas formas de ver, aportar y medir objetivos». Para ello, esta directiva considera fundamental «marcar muy bien los objetivos y los plazos».
Por último, Joan Llaveria pone el énfasis en el término compromiso. Llaveria afirmó que «el factor compromiso se entiende de una manera muy diferente en función de la generaciones». Los sénior suelen tener una visión más a largo plazo que los perfiles júnior, que suelen medir ese compromiso por objetivos y piden más flexibilidad. Según expuso este directivo, para alinear ese compromiso es muy importante «marcar los objetivos concretos, los números y hablar muy claro».
Tras esta primera intervención, los ponentes aportaron en el segundo bloque visiones más particulares del día a día de sus organizaciones. Pla se centró en las demandas de las nuevas generaciones en el trabajo. La socia de The Skeye explicó que «las nuevas generaciones ofrecen un compromiso más a corto plazo y con más flexibilidad» y aseguró que «ya no tienen esa paciencia para progresar en el organigrama de la empresa». Ahora bien, también afirmó que hay aspectos que permanecen inalterables, independientemente de la generación. Pla destacó que «todo el mundo quiere claridad, todo el mundo quiere sentirse reconocido y todo el mundo quiere unos buenos líderes».
Por otro lado, Andreu reflexionó sobre los diferentes tipos de liderazgos de cara a gestionar equipos intergeneracionales. En primer lugar, este directivo explicó que «la selección de los líderes es muy importante». Andreu considera que estos líderes «son personas que han tenido experiencias previas importantes para que en los momentos de dificultad tengan capacidad para tirar adelante». También estos líderes deben servir de referencia y de espejo para las nuevas generaciones. Además, este directivo explicó que en su organización, el Gimnàstic de Tarragona SAD, se apoyan mucho «en las personas que vienen a hacer prácticas». Andreu cree que un buen líder debe aprender también de esas personas jóvenes y que el aprendizaje sea bidireccional.
Teletrabajo
Por su parte, Beckers se centró en los nuevos modos de trabajo. La entrada de la Generación Z en el tejido productivo también trae consigo cambios en la manera de trabajar. En las empresas conviven modos completamente presenciales, modos completamente en remoto y otros modos híbridos que combinan la estancia presencial en una oficina y trabajo desde casa. Beckers recordó que «no hay que generalizar nuestra experiencia particular al resto de la gente».
Esta directiva comentó que a algunas personas les va mejor un modo u otro y que, en caso de que a una persona no le funcione el teletrabajo, no implica que las personas que sí lo saben aprovechar no estén trabajando el tiempo que lo hagan desde casa.
Partiendo de esta base, Beckers cree que «hay que encontrar la flexibilidad adecuada según el perfil». Puso el ejemplo de una madre soltera que necesita de un tiempo para cuidar a sus hijos. Beckers afirmó que «mientras se cumplan los objetivos y se haga bien el trabajo, para mí es lo más importante».
Por otro lado, destacó que «no todos los trabajadores se pueden acoger al teletrabajo» porque la actividad que desarrollan necesita de una presencialidad absoluta. En estos casos también se deben encontrar maneras para garantizar el bienestar de los trabajadores, y aludió a una iniciativa que en su empresa, Griffith Foods, llevan a cabo de forma periódica: «El ‘momento de la pizza’, un momento de pausa que es clave».
Nuevas generaciones, nuevos modos de trabajo y también nuevas herramientas. La IA ya forma parte del día a día de las empresas. Joan Llaveria aportó su visión de esta tecnología y comentó que «la clave es saber preguntar correctamente a la IA». Para este directivo, la IA no debe sustituir en ningún momento el espíritu crítico del humano, que debe ser capaz de dirigir a la máquina y no al revés. «Gracias a la IA, un junior puede acabar siendo un senior», concluye Llaveria.
Cita
Hay que ver la diversidad como un elemento más y no como algo negativo
(Olga Pla, The Skeye)