Categoría
Crónica social
Antetítulo
Crónica imprescindible
Título
Crónica social de Sílvia Taulés: Que 20 años son nada: de Rocío Dúrcal a Miley Cyrus
Subtítulo
Hace ya veinte años que falleció la cantante española más querida en México. Y el mismo tiempo hace que desapareció Hanna Montana. Una Semana Santa con sorpresas
Autores
Sílvia Taulés

Imagen Principal
Hanna Montana, una ídolo y artista icónica
Hanna Montana, una ídolo y artista icónica
Artículo

Domingo de Ramos, que me imagino que muchos de ustedes estarán leyendo entre palmas y palmones, chucherías y alguna alegría doméstica. ¿En la playa o en la montaña? Algunos, claro, pero sospecho que la mayoría en casa, porque no está el horno para bollos y todo está carísimo, y eso no es una percepción, es una forma de vida. Quienes lo notamos somos los ciudadanos medios, porque las élites, señores, parecen vivir en un lugar donde el precio del aceite es una anécdota y no un drama nacional.

La Casa Real no es una excepción. Todos salen de vacaciones, tienen Marivent a su disposición y allí pasearán palmito tanto la reina Sofía, este año inevitablemente más triste por la pérdida de su hermana, la princesa Irene, como sus hijas, las infantas Elena y Cristina, volcadas con su madre en un ejercicio de unidad familiar que siempre luce bien en foto. Con su padre no pueden, que sigue en Abu Dabi, en un país en permanente tensión, sin margen para escapadas improvisadas ni procesiones con mantilla. Así que cada uno juega sus cartas como puede, que en estas familias el tablero nunca se recoge del todo.

Y mientras seguimos con la incógnita anual de dónde estarán los reyes y sus hijas (un misterio que se resolverá con una aparición ‘sorpresa’), el resto de famosos reparte estos días entre escapadas, homenajes y aniversarios, que es una forma bastante digna de llenar el calendario cuando no hay nada mejor que contar.

Las hijas de Rocío Dúrcal, por ejemplo, han recordado a su madre cuando se cumplen ya veinte años de su muerte. Veinte años sin la cantante de rancheras más española que hemos tenido y, seguramente, una de las más queridas. Marieta, la llamaban, y en ese diminutivo ya iba todo: cercanía, dulzura, una manera de estar en el mundo que hoy cotiza al alza porque escasea. Sus hijas han heredado algo más que el apellido y la memoria: una educación impecable, una amabilidad que no depende de las cámaras y una discreción que, vista la época, casi resulta revolucionaria.

Veinte años hace también de que terminara la carrera artística de una jovenzuela de risa algo histriónica que todavía hoy sigue generando titulares gracias a aquel personaje que la lanzó al estrellato. Hannah Montana, nada menos. Miley Cyrus, que es ahora, y ha tenido esta semana la ocurrencia de reunir al reparto de la serie y mirarse en ese espejo con veinte años más. El resultado es el esperable: aquellas populares del instituto ya no lo son tanto, el tiempo ha hecho su trabajo sin pedir permiso y la propia protagonista, aquella chica de cara redonda, luce ahora un rostro afilado que parece haber pasado por varias versiones de sí misma hasta encontrar la definitiva.

En la foto también estaba su padre, con quien se ha reconciliado después de años de desencuentros que, como casi siempre en estas historias, tenían más que ver con el dinero que con los sentimientos. No sabemos dónde pasará la Semana Santa Miley Cyrus, pero sí sabemos algo más interesante: lo hará donde le dé la gana. Y eso, en un mundo donde la mayoría mira antes el precio del hotel que el mapa, sigue siendo un lujo reservado a muy pocos. Ni siquiera a los Reyes.

Lo que hagan los famosos esta Semana Santa se lo contaremos el próximo domingo, cuando toque y con certeza, si es que sucede algo interesante, que a veces las celebrities se convierten en el aburrimiento con patas. Para eso estamos aquí nosotros, para sacarle buena punta al lápiz. Feliz semana, querido lector, nos vemos el domingo que viene.

Imagen de archivo de Rocío Durcal
Imagen de archivo de Rocío Durcal