Categoría
Tarragona
Antetítulo
Semana Santa
Título
995 nombres y una historia: la fuerza femenina detrás de La Soledat en Tarragona
Subtítulo
Este año cumple siglo y medio la única cofradía de mujeres de Tarragona. Con sus casi mil congregantes, es la más numerosa de la ciudad
Autores
Norián Muñoz
Redactora de sociedad y educación en Tarragona

Imagen Principal
Paso de La Soledat en la Catedral de Tarragona la Semana Santa del año pasado.
Paso de La Soledat en la Catedral de Tarragona la Semana Santa del año pasado.
Artículo

María, Josefa, Claustre, Carmen, Teresa, Montserrat, Rosa, Conchita, Margarita... y así hasta contar 995 nombres de mujeres, muchas con apellidos repetidos (abundan hermanas, madres, hijas, abuelas, bisabuelas...). Esta es la larga lista de congregantes y aspirantes de la Congregació de Senyores sota la Invocació de la Puríssima Sang del Nostre Senyor Jesucrist i de la Mare de Déu de la Soledat, la más numerosa de la ciudad.

En medio de la enésima polémica sobre si las mujeres deberían salir o no en las procesiones de Semana Santa (en Tarragona pueden hacerlo desde hace 47 años), en la ciudad es imposible hablar de participación femenina sin nombrar a La Soledat.

Adelantada a su época

El germen de la actual Congregación surge a finales de 1846. Aquel año se constituyó la Associació de Senyores de la Verge de la Soledat, adscrita a la Congregació de la Sang. Su labor inicial era la conservación y ornamentación de la Virgen, ya que a las mujeres no se les permitía participar en la procesión del Sant Enterrament acompañando la imagen.

Pero el paso definitivo se dio en la primavera de 1876. La primera priora, Bàrbara de Otto Balcells, envió un borrador de estatutos al arzobispo Constantí Bonet Zanui para solicitar la aprobación oficial.

Jordi Bertran, gestor cultural (actualmente diputado del Parlament) y encargado del Opuscle de la entidad este año, destaca que se trata de un hecho excepcional para la época. Otto Balcells, una figura muy poco estudiada, consiguió que la jerarquía eclesiástica del momento aprobara los estatutos y permitiera la creación de una congregación femenina. Este paso dotó a las mujeres de una entidad oficial propia e independiente.

En los años posteriores, la recién oficializada Congregación consolidó su identidad aprobando un escudo propio en 1898 (un corazón traspasado por una espada junto a las cinco llagas).

La historia de la entidad sufrió un duro revés cuando la histórica imagen de la Virgen fue quemada en la Plaza del Rey al inicio de la Guerra Civil, en 1936. La Congregación se reorganizó en 1939 y encargó una nueva talla al escultor Josep Maria Camps i Arnau, la cual fue bendecida en 1941.

Como dato curioso, la corona de la Virgen fue elaborada con las donaciones de joyas y algún cubierto por parte de las mujeres de la congregación.

El siguiente hito, en lo que se refiere a la presencia femenina, se produjo en 1957: gracias a una reforma litúrgica, 200 señoras vestidas de riguroso luto pudieron, por primera vez en la historia, acompañar en procesión a la Soledad por las calles de Tarragona el Sábado Santo. La tradición ha llegado hasta hoy.

Igual que ocurrió con el resto de cofradías de la ciudad, las mujeres no pudieron participar a cara descubierta (antes lo hacían como penitentes) en la procesión de Viernes Santo hasta 1979, con la llegada de la democracia. Hasta entonces, ellas se ocupaban de la preservación de la imagen y todos los detalles, pero los portantes eran siempre hombres.

Actualmente, la priora al frente de la entidad es Maria Dolores Nolla. Las congregantes son íntegramente mujeres, pero hay hombres tanto entre los portantes como en la banda de tambores.

El relevo, de momento, está asegurado. Este año han tenido 26 incorporaciones y ya hay quien ha pedido entrar el año que viene. Para esta Semana Santa no han quedado vestas en la entidad para salir en la procesión.