Categoría
Costa
Antetítulo
Política
Título
Dimisiones, currículums falsos y «políticas 'voxmitivas'» en el pleno de Salou
Subtítulo
La ruptura entre el equipo de gobierno y la concejala Cristina Berrio dinamita una sesión marcada por la crispación
Autores
Iván Alcalá Rubio
Redactor de Costa

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Un momento del pleno del Ayuntamiento de Salou, este miércoles.
Un momento del pleno del Ayuntamiento de Salou, este miércoles.
Artículo

La ruptura entre el equipo de gobierno y la concejala Cristina Berrio en vísperas del pleno, ya hacía presagiar una sesión tensa este miércoles en el Ayuntamiento de Salou. La polémica alrededor de los presuntos currículums falsificados ha centrado el debate político, con varios momentos de crispación y la interrupción hasta en dos ocasiones del pleno para reunir a los portavoces. La sesión ha acabado con peticiones cruzadas de dimisión entre los regidores del gobierno municipal y del grupo de Vox.

Tras el comunicado de su partido, el alcalde, Pere Granados, ha insistido en que la petición del acta de concejala a Berrio, más allá de las supuestas mentiras en sus títulos, responde a que «para justificarse acusa a un técnico y a la corporación de haber manipulado su correo electrónico y ahí está la gravedad». Ha negado, además, que le retirara las competencias por esa cuestión y ha dicho que lo hizo para seguir trabajando en las áreas que tenía delegadas cuando se dio de baja, en agosto del año pasado.

La sesión ha servido para que los otros tres concejales del gobierno que tenían estudios no justificados en su currículum negaran haber mentido y descartaran dimitir ante el señalamiento de Vox de estas últimas semanas. La segunda teniente de alcalde y concejala de Cultura, Julia Gómez, ha afirmado que su cambio en el currículum (primero constaban estudios superiores y luego, secundarios) se debe a «un error no malintencionado» y ha explicado que, cuando lo detectó, «hace varios meses», se modificó. «Yo corrijo, no miento», ha alegado.

Por su lado, Noelia Izquierdo, edil de Infancia y Juventud, ha asegurado que toda la información incluida en su currículum público «es veraz», mientras Marçal Curto (ERC) se ha ceñido a decir en tres ocasiones que no dimitirá y que ha sido «lo más transparente posible».

El enfrentamiento entre Vox y el equipo de gobierno se ha resuelto con peticiones cruzadas de dimisión. Granados ha tachado de «políticas voxmitivas» la estrategia de la formación ultraconservadora en la ciudad y ha pedido la dimisión de sus dos representantes. «Está cobijando políticamente a un presunto delincuente, que está pendiente de un juicio por agresión a un compañero suyo de partido», ha lanzado a la portavoz de Vox, Anabel Rodríguez, recordando los hechos acontecido en un pleno del Ayuntamiento de Tarragona de hace dos años, que implican al regidor Paul Daniel Axinte.

Por su parte, Rodríguez ha acusado a Granados de dirigir «una cacería» contra la concejal Berrio y ha definido a su equipo como «el gobierno de la mentira, de la manipulación y de las puñaladas entre compañeros». «No hace falta tener un currículum brillante para representar a los ciudadanos, pero para ser concejal se ha de ser honesto y buena persona y aquí se ha demostrado que ni una cosa ni la otra», ha expresado.

El portavoz del PP, Mario García, no ha querido entrar en la batalla verbal, pero ha dejado un mensaje sobre la cuestión: «El currículum de un representante público no es un simple trámite burocrático o una herramienta de marketing personal, sino que es una primera carta de presentación de nuestro compromiso con la verdad», para acabar diciendo que mentir en la trayectoria académica «rompe la confianza con el ciudadano» y que «no solo se degrada a sí mismo, sino que degrada a esta institución».