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La picaresca y la especulación turística se han desatado en Tarragona a cinco meses del eclipse del 12 de agosto. Un ejemplo de ello es algo que bien podría suceder en una procesión de la Semana Santa de Sevilla: un balcón que da al paseo Jaume I, en Salou, se alquila. «Ubicación privilegiada. Vistas espectaculares. Orientación sur. Más de 40 metros cuadrados. Ideal para instalar cámaras fotos, video, tv, etc. Máximo 10 personas 900 euros, dos horas», explica un anuncio en varios portales de internet, con su pertinente reclamo sobre la excepcionalidad del evento: «Un fenómeno astronómico que no se puede ver desde hace 121 años».
Es solo un ejemplo del ingenio alrededor del histórico eclipse de sol que ya ha provocado una demanda disparada de alojamiento a lo largo de la provincia de Tarragona, uno de los lugares privilegiados de observación. Se llegan a ofrece apartamentos que en cuestión de unos días duplican su precio y superan los 1.000 euros en Tarragona para una noche.
Ofertas de particulares
A la alta ocupación que se espera y al frenético ritmo de reservas tanto en hoteles como en alojamientos, se añaden ofertas de particulares que quieren hacer su agosto. Hay quien incluso ha ofrecido una habitación en Tarragona en Wallapop, una plataforma normalmente destinada a vender productos de segunda mano.
Otra muestra en ese mismo portal: un apartamento en L’Ampolla con un precio de partida de 300 euros a la semana en junio, que se eleva a 400 euros en julio y con un precio concreto para la ‘semana del eclipse’ que se alza a los 1.000. Otro inmueble, en la web Milanuncios, se alquila en el centro de Prades, específicamente para ver el eclipse, del 10 al 14 de agosto. El municipio del Baix Camp, con su Parc Astronòmic, es uno de los emplazamientos más codiciados. Se esperan visitantes de todas las partes del mundo.
El eclipse se ha convertido en un reclamo más de los anuncios de domicilios para ofrecer, como es el caso de una casa luminosa y con amplia terraza en Valls. «Este agosto de 2026 la casa será el lugar perfecto para presenciar el eclipse solar», argumenta Marta, para brindar su casa con piscina en El Montmell. Otro ejemplo más, en Calafat, con el gancho: «Casa Familiar Piscina privada Barbacoa Eclipse 2026». De L’Ametlla de Mar a la Riera de Gaià, numerosos inmuebles, desde chalets a apartamentos, se ofrecen en diferentes plataformas con el señuelo del eclipse solar.
Olena Tokarenko, presidenta de la Asociación de Apartamentos Turísticos de la Costa Daurada i Terres de l’Ebre, sostiene que «las reservas están bastante llenas pero, como el eclipse es el punto más fuerte de la temporada alta, no sabríamos decir si es por ese evento o no, pero es cierto que los apartamentos con terrazas o balcones han tenido mucha demanda».
Juan Miguel Bellaubi, director de Riumar Pura Natura, gestiona el alojamiento de chalets en Riumar, en plena desembocadura del Ebre, uno de los puntos más perseguidos para no perderse detalle. «Esta todo bastante lleno. Ahora el ritmo es normal, pero sí notamos el año pasado alrededor de un 20% de reservas de clientes que tuvieron mucha antelación y que vienen expresamente para el eclipse», cuenta Bellaubi.
El director de Riumar sostiene que «hay propietarios que han subido los precios aprovechando el eclipse y otros lo han mantenido» y apunta a que «por ubicación, el Delta y todas las Terres de l’Ebre son una de las mejores zonas de Europa para ver el fenómeno, porque la visibilidad es muy buena».
Bellaubi indica que «se espera gente de todo el mundo pero por el momento llegan clientes nacionales y europeos». La estancia mínima en este alojamiento para esas fechas son siete días. En hoteles como el H10 Imperial Tarraco, son cuatro.
Los precios, en general, están subiendo. En Tarragona capital, hay apartamentos que unos días antes del 12 de agosto rondan los 500 euros y la noche de marras se disparan y superan los 1.000. Un estudio de 30 metros cuadrados en la Plaça dels Carros cuesta 831 euros la noche del 12 al 13 cuando una semana antes vale 440 y una después 399. De hecho, es la propia semana entera del eclipse a que se está poniendo prohibitiva, con encarecimientos que rondan el 60%.
Olga Tokarenko cree que «los precios por esa época ya suelen ser bastante altos» pero no considera que el eclipse genere una proliferación de los alojamientos ilegales. «Los pisos ilegales han existido siempre e intentamos luchar contra ellos, pero no creo que ahora sean una competencia porque cada vez hay más control», expone Tokarenko.
Otra modalidad en auge para el acontecimiento es el intercambio de casas, una alternativa consistente en alojarse gratuitamente en hogares de otras personas, ya sea de forma recíproca o mediante un sistema de puntos. De cara al verano, la plataforma HomeExchange prevé superar los 40.000 intercambios en España y alcanzar más de 800.000 pernoctaciones. Una parte significativa se concentra en zonas rurales situadas dentro de la llamada franja de totalidad.
Además, el interés internacional no deja de crecer: Turespaña apunta a un aumento de búsquedas y reservas desde mercados como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia o Canadá, con especial foco en entornos rurales. En Tarragona, hay más de 1.300 personas que hacen intercambio. El año pasado se contabilizaron 1.273 permutas y está previsto que la cifra se supere en 2026.