Categoría
Antetítulo
Título
Subtítulo
Autores
Redactora
Imagen Principal

Artículo
«Edificio residencial en venta en la Muralla de Santa Tecla, 32» de Montblanc, se anuncia en un conocido portal inmobiliario. Precio: 370.000 euros. Pero no es cualquier edificio. Como indica el mismo texto, se trata del antiguo Teatre Principal de Montblanc, Bé Cultural d'Interès Local, pero que, según se apunta: «Puede descatalogarse».
Hace por lo menos 20 años que la propiedad quiere vender el antiguo equipamiento, inaugurado en 1923, pero se encuentran en una situación difícil: por un lado, el Ayuntamiento no tiene capacidad para adquirirlo, y por otro, el hecho de que esté protegido frena a posibles compradores privados que se planteen o construir viviendas o algún supermercado. Este escenario requeriría derribar el inmueble, de 1920, y, por tanto, descatalogarlo. «De poder se puede, pero requiere de trámites, y los inversores optan por adquirir opciones más sencillas», expone Josep Fortuny, de la familia propietaria del edificio.
Otra salida sería que el comprador mantuviera la catalogación y recuperara el edificio como equipamiento cultural, o como sala de teatro o sala polivalente. Sin embargo, hoy por hoy, y aunque la propiedad ha ido recibiendo llamadas de interesados en los últimos años, ninguna ha llegado a buen puerto.
Ahora intentan dar un nuevo impulso publicando un anuncio en un portal inmobiliario. En redes, algunos usuarios se han hecho eco, pero la propiedad expone que tan sólo intentan encontrar un comprador por un edificio histórico al que no pueden hacer frente y por el que ninguna institución tampoco está dispuesta a invertir.
Congelado en el tiempo
Los carteles de las últimas películas proyectadas en el antiguo Teatre Principal aún cuelgan de las paredes del hall, como Murder at 1600, asesinado en la Casa Blanca, de 1997; Alaska, de 1996; o La novicia, de 1993. El interior del antiguo teatro quedó congelado en 1998, cuando cerró sus puertas y ponía fin a 75 años de historia, no sólo como teatro, sino también como cine y sala de baile.
Con aforo para 700 personas, el edificio fue construido en 1922 por Joan Solé Folch y Salvador Abelló Moyà, inaugurándose en 1923. Contaba con planta baja con la sala de butacas, un primer piso con palco y segundo piso con gallinero.
Todo su interior sigue intacto, con las pinturas decorativas, sus butacas o el telón que un día se levantó para dar paso a personalidades como la actriz argentina Celia Gámez, el cantante cubano Antonio Machín o el actor catalán Enric Borràs. Ahora, el equipamiento espera escribir la siguiente línea de su historia, que puede representar su reinvención o su desaparición definitiva.
El piano del antiguo Teatre Principal de Montblanc
