Categoría
Deportes
Antetítulo
Ciclismo
Título
Godon brilla en Vila-seca: doble victoria y liderato en la Volta a Catalunya 2026
Subtítulo
El ciclista francés se impone en un sprint inesperado tras la caída de Evenepoel y la neutralización de Vingegaard, en una jornada cargada de tensión, fugas estelares y aplausos de los aficionados que llenaron las calles de Vila-seca
Autores
Juanfran Moreno
Redacción

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Dorian Godon logró el doblete y el liderato en la Volta a Catalunya.
Dorian Godon logró el doblete y el liderato en la Volta a Catalunya.
Artículo

Vila-seca amaneció con un rostro diferente, expectante, consciente de que uno de sus centros neurálgicos presentaba un aspecto distinto al de un miércoles corriente a primera hora de la mañana. La Plaça del Parc de la Riera se llenaba de actividad, mientras los vecinos y aficionados aguardaban un final de etapa que prometía emociones y que acabaría con Dorian Godon llevándose la victoria y el liderato tras un desenlace inesperado. Las unidades móviles de televisiones como Esport3 o Televisión Española se instalaban junto a otros camiones, mientras operarios recorrían la plaza y cables serpenteaban por el suelo, preparando cada rincón para que la Volta a Catalunya brillara como una de las rondas más potentes del ciclismo mundial.

Ese era precisamente el motivo que hacía que Vila-seca mostrara un ajetreo mucho mayor de lo habitual. El municipio había madrugado para dibujar un ambiente de lujo, aunque el final de etapa no se esperaba hasta la tarde, tras una salida inicial en otro municipio tarraconense de bello decorado como Mont-roig del Camp, alrededor de las 13.40 horas. Allí, Xavi Florencio, director del equipo Bahrain Victorious, y su familia —sobre todo su padre, Josep Florencio— recibieron un cálido homenaje de la organización de la Volta en su pueblo natal.

Conforme avanzaban las horas, también lo hacía el nerviosismo y el movimiento alrededor de l’Avinguda de Ramon d’Olzina, donde se situaba la línea de meta. Allí comentaban los detalles que dejaba la vuelta dos de los ciclistas más históricos del ciclismo español: Perico Delgado y Purito Rodríguez. Uno lo hacía para RTVE y el otro para Esport3. Dos estampas que acaparaban miradas en una línea de meta que navegaba en la calma antes de la tormenta.

Las calles colindantes ya no admitían el paso de coches habituales. Buses y vehículos propios se veían obligados a desviar su trayecto. El reloj corría y la llegada del pelotón se sentía cada vez más cercana. Aunque nadie sabía la hora exacta, a partir de las 17.00 h todos los semblantes estaban tensos, atentos a cada movimiento en la avenida, dibujando una mezcla de incertidumbre y expectación en un ambiente inmejorable.

Tardaron un poco más de lo previsto, pero al final hubo fumata blanca bajo el asombro general, especialmente de los más pequeños. Alrededor de las 17.30 horas comparecieron los protagonistas de la tercera etapa, que había prometido emociones desde la salida en Mont-roig y no decepcionó.

Remco Evenepoel y Jonas Vingegaard decidieron regalarle a la jornada un final de etapa de primerísimo nivel. Dos galácticos del ciclismo que buscaron la fuga ganadora con la intención de jugarse la victoria entre ellos, dejando al pelotón a merced de su potencia. Con menos de 10 kilómetros para meta, la ventaja se situaba en apenas 15 segundos. Evenepoel pedía colaboración a Vingegaard, pero el danés no estaba por la labor; el belga tuvo que asumir el protagonismo y apretar el ritmo en solitario.

Cuando superaron el Hotel Las 4 Carreteras, famoso por sus brasas, parecía que la fuga llegaba a su fin, pero fue solo un instante de tensión. Evenepoel decidió no ceder y aceleró para marcharse en solitario. Vingegaard, siempre pegado a su rueda, no dudó. Faltaban 3,5 kilómetros y la meta de Vila-seca se acercaba cada vez más.

Un final inesperado

Los dos galácticos irrumpieron en la ciudad con apenas unos metros de ventaja sobre el pelotón, que los acechaba con furia. Pero en la rotonda final, la carrera dio un giro inesperado: Evenepoel cayó y Vingegaard vio cómo el grupo principal le engullía. En ese mar revuelto, Dorian Godon, ganador de la primera etapa en Sant Feliu de Guíxols, se lanzó en un esprint feroz y se llevó la victoria, su segunda en tres etapas, recuperando además el primer puesto en la clasificación general.

Los aplausos y pitos dejaron paso al silencio, ya que nadie esperaba lo que había sucedido solo segundos antes. Las pantallas colocadas en los aledaños de la línea de meta reflejaban a un Remco Evenepoel absolutamente decepcionado y con una herida sangrante en su codo tras la dura caída en la entrada en Vila-seca. Aquello fue tan desconcertante que hasta a Vingegaard le sacó mentalmente de un esprint final en el que nunca se vio con opciones.

Godon encontró en Vila-seca un paraíso para el desenfreno porque la agonía le tenía una bonita sorpresa preparada para el final. Vila-seca, desde su calma matinal hasta la explosión final, vivió un día histórico que quedará en la memoria de sus habitantes y de todos los aficionados que presenciaron un espectáculo de ciclismo de primer nivel. El desenlace fue tan inesperado como emocionante, demostrando que el ciclismo es un deporte en el que el final nunca está escrito.