Categoría
Tarragona
Antetítulo
Turismo
Título
Una mejillonera en el Delta y un polígono industrial de Reus, miradores de excepción del eclipse
Subtítulo
El sector turístico despliega todo su potencial. Festivales de cuatro días, paseos en yate o experiencias de lujo, entre las propuestas para seguir el evento astronómico
Autores
Raúl Cosano
Redactor

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Una recreación del eclipse desde una mejillonera en el Delta.
Una recreación del eclipse desde una mejillonera en el Delta.
Artículo

La maquinaria turística al completo funcionará a pleno rendimiento poniendo en liza un amplio abanico de propuestas y actividades de cara al histórico eclipse de este 12 de agosto. Jordi Rom, gerente de Nàutic Parc-Estació Nàutica, una entidad de turismo náutico en la Costa Daurada y el Ebre, señala que «el mejor lugar de observación será el mar».

De ahí que la empresa haya diseñado actividades al respecto, entre ellas una salida en barco desde Salou, dos en Cambrils, en catamarán o en bicicletas de agua, o varias experiencias en la Badia del Fangar, con kayak y paddle surf o, por ejemplo, en una mejillonera, una de las opciones más singulares. «Como el Delta es tan plano, es un lugar ideal. Lo mejor es coger barco e ir en dirección al sur», admite.

Las reservas van a buen ritmo y en algunos casos, como en Cambrils, se plantean fletar más embarcaciones ante la demanda. Los precios oscilan entre los 20 euros de la mejillonera hasta los 1.200 euros por la navegación a bordo de un yate privado, con catering a medida y bebidas Premium para 10 personas.

Otra empresa ofrece, por 250 euros, un paseo en barco desde Segur de Calafell: «Navegaremos entre 30 y 40 millas mar adentro para situarnos estratégicamente en el mejor ángulo de observación».

Visitas a viñedos y conciertos

También hay espacio para las experiencias exclusivas, alineadas con la gastronomía o el enoturismo. Destaca, por ejemplo, un festival de cuatro días en torno al eclipse en el Hotel Mas d’en Bruno, en el Priorat, con degustaciones gurmet, visitas a viñedos o rutas culturales que incluye, por ejemplo, la salida a Escaladei. Por su parte, el Parc Astronòmic de les Muntanyes de Prades ofrece varios packs, con todo un surtido de talleres, observaciones, charlas, cenas o conciertos, todo ello durante cuatro días.

Pero una observación satisfactoria del evento no tiene por qué estar rodeada de esos lujos. El Ministerio de Ciencia, en su página recién creada llamada Trío de Eclipses, señala cuatro puntos de observación preferentes: el polígono industrial del Burgar, en Reus; el barrio Inmaculada, también en la capital del Baix Camp; Cambrils o Montbrió del Camp.

La plataforma ‘Catalunya mira al cel’, de la Generalitat, identifica 20 poblaciones de excepción para la observación, 18 de ellas en Tarragona. Van desde Alcanar hasta El Vendrell, abarcando tanto la línea de costa como el interior.

La expectación es máxima. En Catalunya, el último eclipse total de sol visible tuvo lugar el 30 de agosto de 1905, hace 121 años. El siguiente no se producirá hasta el 17 de noviembre de 2180. A partir de ahí habrá que esperar dos siglos y medio más, hasta 2433.

Cita

«El mejor lugar de observación será el mar. El Delta, tan plano, será un punto ideal», señala Jordi Rom, gerente de Nàutic Parc