Categoría
Antetítulo
Título
Subtítulo
Autores
Redactor Reus
Imagen Principal

Artículo
El Hotel Gaudí de Reus acometerá una reforma integral, una metamorfosis que le permitirá escalar hasta la categoría de cuatro estrellas superior. Será el único hotel de la ciudad de esta categoría. La propiedad ha decidido cerrar a partir del 7 de abril para acometer una renovación del edificio, de nueve plantas, la más importante desde su inauguración, en 1964. La inversión superará los 10 millones de euros.
El grupo Gargallo Hotels, propietario del establecimiento, quiere abrirse a un nuevo nicho de mercado: el turismo de negocios, congresos y eventos (MICE). «Hay demanda y queremos convertirnos en referentes en este ámbito», asegura Santiago Martínez, director de operaciones del grupo. Las obras durarán 14 meses. El objetivo es abrir hacia junio de 2027. «Ha quedado obsoleto», admite Martínez.
Ubicado en el raval de Robuster, el hotel afronta así un punto de inflexión tras años arrastrando una imagen envejecida y problemas estructurales visibles. La propiedad señala la degradación de la fachada como el ejemplo más evidente del paso del tiempo, que también afecta a los interiores.
Desprendimientos en la fachada
«Hace tres años empezamos a sufrir desprendimientos y tuvimos que sujetarla con una malla», apunta el directivo. Solo la reforma de la fachada requiere una inversión de un millón y medio de euros, una circunstancia que acabó decantando a la propiedad por abordar una puesta al día completa del edificio.
Para lograr este salto de categoría, el establecimiento —actualmente de tres estrellas— ganará espacio en las habitaciones, que pasarán de 87 a 84. Entre los nuevos servicios y equipamientos destacan salas para reuniones y congresos, un gimnasio, una coctelería y una cafetería concebida como espacio de trabajo compartido (coworking).
Una de las apuestas más destacadas será la creación de un restaurante-brasería en la novena planta, abierto a la ciudadanía. Este espacio conectará con una terraza en la cubierta —también conocida como rooftop— con vistas panorámicas privilegiadas sobre la ciudad.
Hasta ahora, el grueso de la clientela del hotel se ha basado principalmente en grupos de tercera edad procedentes del IMSERSO y en público familiar vinculado a PortAventura. La decisión de abrirse al segmento corporativo se ha tomado tras un estudio interno de mercado que concluye que Reus tiene recorrido en este ámbito. «Por los congresos y eventos que se celebran en firaReus Events, la programación cultural —como la Fira Trapezi— o las competiciones deportivas en la Costa Daurada», apunta Martínez.
Una de las claves del proyecto será la apertura del hotel a la ciudad. «Después de tantos años en Reus, queremos que la ciudadanía sienta que formamos parte de su día a día», dice Martínez. La brasería se ha diseñado con un ticket medio de entre 35 y 45 euros e incluirá un espacio privado para grupos reducidos. A su lado, habrá la terraza de la cubierta, con zona de descanso y una piscina para disfrutar del espacio con una copa.
En cuanto a la plantilla, la empresa prevé aplicar un ERTE durante los 14 meses de cierre, pero asegura que mantendrá el compromiso de continuidad con los 15 trabajadores fijos. Según Martínez, una parte de la negociación con los empleados se ha centrado en garantizar complementos y condiciones durante este periodo, pero también en explicar que la reforma no solo busca elevar la categoría del establecimiento, sino mejorar las condiciones de trabajo futuras. Entre las medidas previstas figuran camas elevables para facilitar el trabajo de las camareras de pisos y una concepción de los espacios más funcional.
La novena planta se transformará en un restaurante.
