Categoría
Ebre
Antetítulo
Ribera d'Ebre
Título
Un pueblo de Tarragona, entre los mejores de España para ver los cerezos en flor
Subtítulo
No hace falta ir al Japón para disfrutar del 'hanami'. Ésta es la mejor zona para disfrutarlos, y mucho más cerca de casa
Autores
Marina Pallás Caturla
Redactora en la sección Ebre

Imagen Principal
Cerezos en flor en la Ribera d
Cerezos en flor en la Ribera d'Ebre
Artículo

Después de la floración en febrero de los almendros y de los melocotoneros y otros árboles frutales de color rosado en marzo, ahora llega el turno de los cerezos. En Japón, la floración de los cerezos es todo un acontecimiento natural, el 'hanami'. Pero no hace falta ir al Japón para disfrutar de los árboles frutales en flor.

Desde hace más de una década, la comarca de la Ribera d’Ebre está potenciando el ‘fruiturisme’, la visita de los árboles frutales en flor. Y es que no es para menos. La floración comienza a finales de febrero, y hasta el mes de abril (depende del año) el espectáculo efímero de los campos en flor no deja de sumar visitantes. 

Después del mar rosa en que se convirtió la comarca con la floración de los melocotoneros, que está a punto de llegar a su fin, ahora son los cerezos los que brotan en flor. Y un punto muy concreto está repleto de ellos: el pueblo de Tivissa se ha teñido esta semana de blanco. Y zonas como La Serra d’Almos están envueltas en miles y miles de cerezos en flor. Pero cuidado, este manto de color blanco durará pocos días más, así que si se tiene previsto visitar la zona, más vale darse prisa. El pueblo de Tivissa ofrece, además, muchos atractivos naturales y es la cuna de los senderos de gran recorrido.

Es un espectáculo efímero, de pocas semanas, pero profundamente fotogénico y cargado de simbolismo. La campaña La Ribera en Flor, que organiza el Consell Comarcal de la Ribera d’Ebre, reúne propuestas pensadas para todos los públicos: caminatas entre campos floridos, salidas en bicicleta, rutas interpretativas y visitas guiadas que explican el ciclo agrícola y la historia del territorio.

En las últimas ediciones, la comarca ha llegado a ofrecer cerca de una veintena de experiencias repartidas en más de una decena de municipios, gracias a la colaboración entre ayuntamientos, empresas y entidades locales. La floración se ha convertido así en un motor turístico y en una celebración compartida que pone en valor el paisaje y la identidad riberenca.

Un campo de melocotoneros en flor, en la Ribera d'Ebre
Un campo de melocotoneros en flor, en la Ribera d