Categoría
Cultura
Antetítulo
Escapadas
Título
De ruta por Tarragona: Las aguas de Arnes
Subtítulo
Esta semana visitamos el Toll Blau, una piscina natural alimentada por el río Els Estrets; un enclave donde, si se acude en las horas adecuadas, es posible avistar cabras salvajes bebiendo de sus aguas
Autores
Santi García
Comunicador

Imagen Principal
El camino de Els Estrets.
El camino de Els Estrets.
Artículo

La comarca de la Terra Alta alberga algunos de los iconos por excelencia del Parc Natural dels Ports. Destacan núcleos como Arnes y Horta de Sant Joan, dos de los municipios más atractivos de toda la provincia, junto a la Muntanya de Santa Bàrbara o las Roques de Benet, grandes emblemas naturales de sus términos. En la ruta de esta semana visitamos el Toll Blau, una de las piscinas naturales de Arnes alimentada por el río Els Estrets; un enclave donde, si se acude en las horas adecuadas, es posible avistar cabras salvajes bebiendo de sus aguas, tal y como recoge la Guia d’Arnes editada por la Diputació de Tarragona.

Instrucciones de la ruta

Conducimos hasta la altura de Horta de Sant Joan. Ignoraremos la indicación del dispositivo GPS que sugiere abandonar la carretera T-333 por la salida rotulada como ‘Els Ports’. Seguir esta instrucción obligaría al conductor a transitar por una pista de tierra excesivamente agresiva para vehículos que no dispongan de una altura libre al suelo considerable. El acceso correcto y seguro se realiza continuando la marcha hasta el casco urbano de Arnes, punto de inicio de la pista forestal que conduce al aparcamiento del Toll Blau. Dada la popularidad y dimensiones de la zona, es recomendable llegar pronto al punto de inicio de la ruta, sobre todo en primavera y verano. Además, el consistorio regula el acceso de los vehículos en periodos mediante el pago por estacionar, prohibiéndolo cuando se completa el foro del aparcamiento.

La ruta de senderismo arranca con un breve descenso por un camino pavimentado. Por lo general, el itinerario discurre por un sendero más o menos estrecho y paralelo al río Els Estrets. Encontraremos el Toll Blau después de unos tímidos saltos de agua, apenas diez minutos después de haber empezado a caminar. Es importante recordar que, a pesar de caminar junto al río, el único lugar en el que el baño está permitido es el señalado por un panel informativo –haciéndolo así, contribuimos a proteger el ecosistema–. En tanto que la ruta es de ida y vuelta, podemos regresar o bien tan pronto como queremos o bien cuando alcancemos el área de La Franqueta, donde podemos comer e hidratarnos antes de emprender la vuelta.

Dificultad de la ruta

Lo que a unos resulta fácil a otros parece difícil: he aquí el galimatías del senderismo. Por suerte, existen escalas de graduación que establecen la dureza de un recorrido a partir de factores observables. El Método SENDIF, creado por la Taula de Camins de l’Alt Pirineu i Aran, sostiene que la dificultad de un itinerario de senderismo depende, por una parte, del esfuerzo físico que este supone y, por otra parte, de los obstáculos que presenta el camino.

Información:Distancia: 10 kilómetrosDesnivel positivo: 86 metrosDificultad física: FácilDuración: 2 horas y 11 minutos

Desde el punto de vista de la dificultad física, se trata de una ruta de dureza fácil, a juzgar por sus 10 kilómetros de distancia y 86 metros de desnivel positivo. Es un trayecto donde el ascenso apenas cuenta. El camino a La Franqueta gana altura de forma tan suave que pasa desapercibido, amenizado por el entorno que ha moldeado el río Els Estrets. Así las cosas, completar la ruta nos tomará 2 horas y 11 minutos de marcha, que serán 2 horas y 43 minutos si consideramos tomar algún descanso.

En cuanto a la complejidad técnica, formada por aquellos condicionantes que dificultan la marcha, en esta ruta han de superarse dos obstáculos. Si ha llovido recientemente, el caudal impedirá cruzar el río Els Estrets siguiendo el trazado original hacia La Franqueta. En tal caso, avanzaremos por la pista forestal de acceso al aparcamiento de Lliberós y cambiaremos de orilla en el monumento al Guarda Forestal. Esta variante es la más recomendable para quienes sufran de vértigo, ya que el tramo que se evita gana profundidad y presenta una mayor exposición.

Después de la ruta

Antes de volver a casa, es recomendable visitar el pueblo de Arnes, erigido sobre una colina estratégica. Su casco urbano presenta un trazado medieval que se descubre al cruzar portales históricos como el del Carrer Bonaire o el del Miquelet.

En su centro neurálgico, la arquitectura civil y religiosa compiten en espectacularidad: la Casa de la Vila, un ayuntamiento renacentista que evoca los palacios florentinos, convive con la iglesia barroca de Santa María Magdalena, tras la cual se ocultan una iglesia gótica y la antigua abadía.

Este conjunto patrimonial culmina en el balcón de la Barana, un mirador donde la obra del hombre cede el protagonismo a la imponente silueta de Els Ports, el lugar en el que hemos estado caminando.

El Toll Blau.
El Toll Blau.