Categoría
Economía
Antetítulo
Transición energética
Título
La central hidroeléctrica reversible de Gira en La Fatarella y Flix presenta un aval de 80 millones
Subtítulo
El proyecto, liderado por Cobra Infraestructuras Hidráulicas, encara su primera fase, con una inversión prevista de 1.000 millones de euros y una potencia de generación de 1.335 MW
Autores
Rafael Servent
Responsable de Economía

Imagen Principal
Vista general de Flix, donde se situaría la balsa inferior de la central hidroeléctrica reversible de Gira.
Vista general de Flix, donde se situaría la balsa inferior de la central hidroeléctrica reversible de Gira.
Artículo

El proyecto Gironés-Raimats (Gira), que plantea construir una central hidroeléctrica reversible entre los municipios de La Fatarella (Terra Alta) y Flix (Ribera d’Ebre), en una primera fase con dos balsas de 13 hectómetros cúbicos cada una (13.000 millones de litros en cada balsa), comunicadas entre sí por casi cinco kilómetros de túneles, acaba de dar un paso importante tras casi quince años de andadura. Ebergy 2011 SL, la sociedad desarrolladora de este proyecto, que desde diciembre de 2024 está participada mayoritariamente por Cobra Infraestructuras Hidráulicas, ha presentado recientemente avales por valor de 80 millones de euros ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para poder avanzar en los procesos de autorización administrativa previa y declaración de impacto ambiental de la primera fase de este proyecto.

Se trata de unos avales solicitados por este ministerio tras la solicitud de inicio de expediente, en mayo de 2025, en un proyecto que, siempre en esta primera fase, contempla invertir entre 1.000 y 1.200 millones de euros para almacenar 13.000 MWh de energía, con una potencia total de generación de 1.335 MW, que en modo de bombeo pasaría a 1.550 MW.

Después de los sondeos geológicos entre julio y finales de octubre de 2025 en las zonas de la futura caverna de máquinas y las balsas de La Fatarella y Flix, donde trabajaron unas 35 personas, la presentación de estos avales por valor de 80 millones de euros es otro signo de que el proyecto Gira empieza a abandonar el ‘formato presentación’ de los últimos quince años para adentrarse en algo más tangible. Es un paso que, según explican desde el equipo que hoy lo lidera, implica un compromiso.

«Si abandonamos ahora el proyecto, nos ejecutan 80 millones de euros», resume Manuel Orueta, gerente de Ebergy 2011 SL y director de desarrollo de proyectos hidroeléctricos en Cobra Infraestructuras Hidráulicas, que en diciembre de 2024 adquirió el 97% de Ebergy 2011 y, con esta sociedad, el proyecto Gira.

Impulsado desde sus inicios por Lluís Lacruz (que hoy sigue en el accionariado de Ebergy con una participación minoritaria), el proyecto de central hidroeléctrica reversible Gira fue durante muchos años una propuesta de almacenamiento de energía muy ambiciosa, que contemplaba una potencia media (entre generación y bombeo) de unos 3.000 MW, con unos 75 hectómetros cúbicos de agua embalsada y una autonomía de 20 horas turbinando a plena potencia.

«Cuando entramos en este proyecto en diciembre de 2024 -explica Manuel Orueta, actual responsable de Gira, donde trabaja hoy a tiempo completo un equipo de cinco personas-, vimos que eso no tenía mucho sentido, porque el sistema habla hoy de autonomías de almacenamiento de entre siete y diez horas, no de veinte. Ahora se ha dimensionado en torno a las ocho o nueve horas, con 13 hectómetros cúbicos en cada balsa».

La segunda fase, si llega a plantearse en algún momento, implicaría en un futuro alcanzar las dimensiones del proyecto original, con una inversión adicional similar a la que se plantea hoy en esta primera fase (entre 1.000 y 1.200 millones de euros), actualizada con los costes del momento. Sin embargo, «la Fase 2 la vemos hoy como un objetivo más distante e incierto», destaca Manuel Orueta.

En operación en 2032

«Ahora estamos en plena fase de tramitación, que esperamos que esté lista para empezar a construir a finales de 2027. El objetivo es empezar a construir en el año 2028, con cinco años de construcción que nos llevarían a operación comercial a finales de 2032», explica Manuel Orueta.

Durante esta fase de tramitación, además de la autorización administrativa previa y la declaración de impacto ambiental para las que han depositado avales por valor de 80 millones de euros, Gira ha iniciado ya el trámite de concesión de agua con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), donde superadas las etapas de competencia de proyectos y compatibilidad con el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro, confían salir a información pública este año 2026.

El cuarto punto clave que centra hoy su atención es la conexión a la red eléctrica, donde contemplan dos posibilidades: o bien conectarse a la subestación eléctrica de Els Aubals (en Garcia, Ribera d’Ebre), o bien hacerlo en la subestación Almendrales (Mequinensa, Aragón).

De entre todo lo que tienen hoy entre manos, cuenta Manuel Orueta que, «una vez desarrollado y optimizado el diseño básico, la mayor incertidumbre era la geología y la geotecnia del subsuelo». Los sondeos llevados a cabo entre verano y otoño de 2025 han revelado una composición de areniscas, lutitas y calizas que «hacen viable el proyecto», donde lo determinante «no es tanto una decisión económica, sino ambiental y técnica».

Junto a estos sondeos técnicos, «estamos llevando a cabo trabajos ambientales en el territorio, con un primer estudio de impacto ambiental que desde octubre está llevando a cabo un censo de avifauna y quirópteros (murciélagos), al que en las próximas semanas se añadirá el inicio del resto de estudios de campo (fauna terrestre, flora y paisajísticos), que deberían acabar en un año».

Más que promotores

La nueva etapa de este proyecto que, desde inicios de 2025, lidera Cobra Infraestructuras Hidráulicas (perteneciente al grupo francés Vinci, con unos 285.000 empleados, cerca de 72.000 millones de euros de facturación y presencia en más de 120 países) quiere distanciarse, según sus responsables, del perfil de promotor puro para poner el foco en la experiencia que acumulan como constructores de infraestructuras hidráulicas, que quieren extender ahora también a la gestión.

«Tradicionalmente -explica Manuel Orueta-, en Cobra Infraestructuras Hidráulicas hemos sido constructores, con mucha experiencia en la construcción de centrales hidroeléctricas convencionales en todo el mundo. También operamos centrales hidroeléctricas, sobre todo en América Latina, con lo que tenemos un conocimiento en operación que se une al de la construcción y, ahora, al de la promoción, donde estamos promoviendo y construyendo una hidroeléctrica en Perú».

«En el caso de las centrales hidroeléctricas reversibles (como el proyecto Gira de La Fatarella-Flix), en el mundo se han construido pocas de ellas, la mayoría en Europa Central. Ahora estamos construyendo una en Gran Canaria, con 220 MW de turbinación (Gira es seis veces más potente), que empezamos en 2023 y estará finalizada en 2028. Nuestro core business es la parte constructiva, y con ese enfoque no nos preocupamos solo de sacar el permiso, sino de que esté bien enfocado para su construcción, porque lo vamos a construir nosotros».

Necesidad de almacenamiento

El arranque de la fase de tramitación de este proyecto -hoy redimensionado sobre el original y con nuevo liderazgo accionarial- llega en un momento en el que la necesidad de almacenar energía va al alza, en un contexto de transición energética que quiere dar mucho más peso a la generación renovable.

Hace pocos días, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico daba a conocer el resultado definitivo de la convocatoria de ayudas a proyectos de inversión en almacenamiento. Se han seleccionado en España 126 proyectos, a los que se asignarán un total de 818,3 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER 2021-2027).

De ellos, alrededor de ocho millones van a ir a parar a cuatro iniciativas que se llevarán a cabo en la demarcación de Tarragona en los próximos años. Dos de ellas están ubicadas en Gandesa (Terra Alta), una en La Canonja (Tarragonès) y otra en L’Arboç (Baix Penedès). No hay una única tecnología dominante, y todas ellas buscan un lugar estratégico en el almacenamiento energético a gran escala.

Lo explicaba así el propio Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico: «Las nuevas instalaciones contribuirán a proporcionar mayor flexibilidad al sistema eléctrico y favorecerán la integración de las energías renovables, acelerando la descarbonización por la vía de asegurar el suministro de energía más barata y sin emisiones».

El Ministerio sostiene que estas ayudas al almacenamiento contribuirán «a asegurar la transformación del sistema energético para que sea más flexible, robusto y resiliente». Con el refuerzo de esta tecnología se logrará también una «mayor penetración de las fuentes de energías renovables en el sistema eléctrico».

Los proyectos seleccionados añadirán 2,2 GW de potencia adicional y 9,4 GWh de capacidad de almacenamiento. Entre los expedientes beneficiarios predominan el almacenamiento hibridado (69) y las baterías ‘stand alone’ (39), con menor presencia del almacenamiento térmico (15) y los bombeos (3).

En el último caso (las centrales de bombeo o hidroeléctricas reversibles), se trata de la tecnología que propone el proyecto Gira. Si logra superar la actual fase de tramitación y cumple el objetivo de estar operativa a finales de 2032, esta infraestructura de almacenamiento de energía proyectada entre La Fatarella y Flix superaría ella sola, con 13 GWh de capacidad total de almacenamiento, los 9,4 GWh que suman en conjunto los 126 proyectos seleccionados por el MITECO.

Manuel Orueta, responsable del proyecto Gira, en el Diari de Tarragona.
Manuel Orueta, responsable del proyecto Gira, en el Diari de Tarragona.