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Redactor de Cultura
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Días antes de la visita a Sa Pobla, en las instalaciones del Estadi, se coció una pequeña revolución. El Reus andaba metido en un lío, en una dinámica negativa de juego y resultados que precisaba de un vuelco de guion. Y Marc Carrasco y Javi Robles, la dupla técnica, pensaron en un cambio de plan. Básicamente idearon volver al origen.
El equipo se había instalado, desde el arranque del curso, en una estructura de tres centrales y dos carrileros, con la intención da dar vuelo ofensivo a dos futbolistas capitales como Alberto Benito y Sergi Casals, los dos laterales. En Sa Pobla, el Reus regresó a la defensa de cuatro, con Xavi Molina y Pol Fernández como centrales, Casals en la izquierda y Pol Fernández Serra en la derecha. Benito se ausentó por temas personales.
Los últimos resultados negativos coincidieron con un déficit de inspiración creativa del equipo, al que la portería rival daba la sensación que le quedaba muy lejos. Por eso, ante la UE Poblense, un rival directo en los puestos de play off de ascenso, Carrasco alineó a sus jugadores más determinantes. Los juntó a todos, el buen pie de Folch, Sandro, Xavi Jaime y Ricardo Vaz se reunió de nuevo. Arriba se descolgaron Kenneth y Ustrell.
Una reacción contundente
A pesar de recibir el 1-0 de la UD Poblense muy pronto, los de Marc Carrasco enseñaron muchísima personalidad para remontar el resultado, sobre todo a lomos de un Ramon Folch pulcro con la pelota, lideró cada acción del Reus con el criterio que siempre le ha distinguido. La efectividad en el remate se alió también con los rojinegros. En las dos primeras acciones en las que el Reus cargó el área, llegaron los goles. Pol Fernández, el primero, y Miquel Ustrell el segundo. Todo antes del intermedio.
La sensación que quedó en el vestuario con el nuevo plan resultó positiva, los jugadores se sintieron cómodos. No hay que olvidar que el Reus se impuso con un contundencia asombrosa en la Tercera División, justo el año del ascenso, con una estructura de 4-3-3, prácticamente con el mismo once que el ganó en Sa Pobla este domingo. Solo con los cambios de Pacheco en la portería, Fernández Serra en el lateral diestro y Kenneth y Ustrell en el ataque. La columna vertebral se conserva, aunque las lesiones han obligado a prescindir de talento más de lo esperado.
Con todos sus argumentos futbolísticos, el Reus conquistó un campo en el que nadie había ganado y cerró una herida que había generado sospechas. «Teníamos un plan y estos jugadores han querido, a pesar del gol que hemos recibido tan pronto, han tenido una gran personalidad y estamos orgullosos», confirmó Marc Carrasco justo después de ese éxito en tierra ajena.
Los tres puntos, además, significan mucho a nivel clasificatorio, sobre todo con respecto al primer objetivo de la temporada: la permanencia. Con 42 puntos en el saco, la salvación se ha certificado de manera virtual. Ahora quedan otros retos por los que luchar, mucho más bonitos y motivadores y con la ilusión como principal aval. El play off ya no se ve como una quimera, como algo imposible, aunque habrá que lucharlo porque las distancias entre los equipos implicados son mínimas.
Las secuelas físicas del compromiso ante la UD Poblense no llenan el parte médico de preocupaciones. Ramon Folch pidió el cambio a los 70 minutos porque sintió cargado el isquio, aunque no parece nada grave. El staff también gestiona los esfuerzos de futbolistas como Ricardo Vaz y Kenneth, que han arrastrado molestias y con los que no se quiere arriesgar. Para el domingo, en Andratx, se les espera a todos de corto.