Categoría
Catalunya
Antetítulo
Caos ferroviario
Título
Buses llenos en hora punta y vacíos el resto de la mañana en la estación del Prat
Subtítulo
Los usuarios celebran el buen funcionamiento del plan alternativo, pero desconfían de los servicios de Rodalies
Autores
ACN

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Servicio alternativo de bus por las obras del túnel del Garraf  en la estación del Prat de Llobregat
Servicio alternativo de bus por las obras del túnel del Garraf en la estación del Prat de Llobregat
Artículo

La estación del Prat de Llobregat ha vivido este lunes el primer día del plan alternativo de transporte debido a las obras en el túnel del Garraf, con autobuses que, fuera de las horas punta, han circulado mayoritariamente vacíos. "Tenía todo el autocar para mí solita", ha explicado Mónica, una usuaria que se desplaza diariamente de Calafell a Barcelona. Algunos vehículos, sin embargo, sí han llegado llenos coincidiendo con la entrada al trabajo y a los centros educativos. Varios usuarios han comentado a la ACN que el sistema de transbordo entre tren y autobús ha funcionado correctamente y que la señalización para encontrar los vehículos es clara, aunque algunos han tenido que esperar entre servicios o han encontrado tráfico en la carretera.

Las obras obligan desde este lunes, y durante tres o cuatro meses, a modificar el servicio ferroviario en el corredor sur de Rodalies y Regionales. Los trabajos provocan que la circulación se realice por vía única entre las estaciones de Sitges y Garraf, lo que conlleva ajustes en las frecuencias de la línea R2 Sur y la activación de un plan alternativo con autobuses.

Asimismo, en la estación del Prat de Llobregat llegan y salen autobuses que conectan, sin paradas, Barcelona y Sant Vicenç de Calders para cubrir el tramo que no se puede realizar con los trenes regionales.

En declaraciones a la ACN, Jaume, que viajaba de Barcelona a Tarragona, ha reconocido que no sabía que las obras comenzaban este lunes: "Me tengo que espabilar". Por otro lado, ha explicado que ha tenido que esperar unos quince minutos entre la llegada del tren y la salida del autobús.

Mónica, que venía de Calafell y se dirigía a Barcelona, ha detallado que el autobús que ha cogido en Sant Vicenç de Calders funcionaba correctamente, aunque el trayecto se ha alargado un poco por el tráfico. "Hemos venido con el conductor los dos solitos", ha bromeado.

También Iván, que se desplaza de Barcelona a Sant Vicenç de Calders para ir a clase, ha valorado positivamente el dispositivo del primer día. Según ha dicho, ha encontrado fácilmente el punto de salida de los autobuses porque está bien indicado, aunque no confía en llegar puntual.