Categoría
Antetítulo
Título
Subtítulo
Autores
Imagen Principal

Artículo
Las casas Barnahus de Tarragona y Tortosa atendieron un total de 380 casos de violencia sexual contra menores durante 2025, dentro de una red que ya se ha consolidado en toda Catalunya. En concreto, el centro de Tarragona registró 277 casos, mientras que el de Tortosa atendió 103, según los datos del Departament de Drets Socials.
El modelo Barnahus —que ofrece atención integral a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual en un mismo espacio— nació en Tarragona en 2020 como prueba piloto y seis años después se ha extendido por todo el territorio catalán.
En total, la red atendió 3.735 casos en 2025, lo que supone un aumento del 29% respecto a 2024. Desde el Govern atribuyen este incremento al despliegue completo del modelo y a un mayor conocimiento y confianza de la población en el servicio.
Mayoría de víctimas niñas y adolescentes
Los datos reflejan que el 77,1% de las víctimas fueron niñas o adolescentes, mientras que los niños representaron el 22,8%.
En cuanto al contexto de los abusos, el 56,7% de los casos se produjeron en el ámbito familiar, frente al 43% en entornos extrafamiliares.
La franja de edad con más casos fue la de 12 a 15 años, que concentra cerca del 35% de las víctimas, seguida del grupo de 5 a 8 años.
Las casas Barnahus reúnen en un mismo espacio a equipos sanitarios, policiales, judiciales y sociales para atender a las víctimas de forma coordinada y evitar que tengan que repetir su testimonio en distintos organismos, lo que reduce el riesgo de revictimización.
El sistema se inspira en un modelo creado en Islandia en 1998, pero Catalunya fue la primera comunidad en implantarlo en España, con el centro pionero de Tarragona.
Actualmente la red cuenta con 14 centros distribuidos por toda Catalunya y el Govern prevé ampliar la red hasta 20 equipamientos en los próximos años.
Según los responsables del programa, este modelo permite ofrecer una atención más especializada y cercana a los menores víctimas de violencia sexual, además de mejorar la coordinación entre los diferentes profesionales implicados en cada caso.