Categoría
Economía
Antetítulo
Guerra en Oriente Próximo
Título
El Gobierno prohíbe que las empresas que reciban ayudas por la crisis energética despidan empleados
Subtítulo
El decreto incluye rebajas fiscales, impulso a la movilidad sostenible y medidas para evitar la disolución de compañías
Autores
EFE

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este viernes, tras finalizar la reunión del Consejo de Ministros extraordinario en la Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este viernes, tras finalizar la reunión del Consejo de Ministros extraordinario en la Moncloa.
Artículo

El Gobierno ha aprobado un paquete de medidas para hacer frente a la crisis derivada de la guerra en Oriente Próximo que incluye la prohibición de despedir en aquellas empresas que reciban ayudas públicas vinculadas al conflicto.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este sábado los dos reales decretos aprobados por el Consejo de Ministros, que recogen ayudas a los sectores más afectados y medidas fiscales para contener el impacto de la subida de precios.

Entre las iniciativas dirigidas al tejido empresarial, destaca también el impulso a los planes de movilidad sostenible, que obligarán a las empresas de más de 200 trabajadores —o 100 por turno— a facilitar los desplazamientos de sus empleados al centro de trabajo.

El decreto mantiene además “la suspensión de la causa de disolución por pérdidas ya acordada previamente respecto del COVID-19”. Así, durante el ejercicio 2026 no se tendrán en cuenta las pérdidas registradas en 2020 y 2021 a efectos de disolución de sociedades, lo que permitirá que empresas viables puedan seguir operando pese a dificultades derivadas de situaciones extraordinarias.

Asimismo, se contempla que las compañías que ya hubieran formulado sus cuentas anuales antes de la entrada en vigor del decreto puedan reformularlas en el plazo de un mes, con la correspondiente junta en los tres meses posteriores.

En el ámbito fiscal, el paquete incluye la rebaja del IVA de la electricidad del 21 % al 10 % y la suspensión temporal del impuesto del 7 % sobre la generación eléctrica. También se reduce al 10 % el IVA del gas natural, los pellets y la leña, y se congela el precio máximo de venta del butano y el propano.