Categoría
Salud
Título
Claves para recuperarse de los excesos navideños
Autores
Maria Pedrerol
Redacción

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Hábitos saludables y sentido común es lo único necesario para pasar la ‘resaca’ navideña.
Hábitos saludables y sentido común es lo único necesario para pasar la ‘resaca’ navideña.
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Después de las fiestas navideñas, muchos sentimos ese peso extra en el cuerpo, la digestión más lenta y la energía un poco apagada tras días de comidas abundantes con grasas, azúcares y, en algunos casos, alcohol. Recuperarse de esos excesos no tiene que ser traumático ni extremo: con sentido común y hábitos saludables puedes volver a sentirte bien sin poner tu salud en riesgo.

Primero, es importante entender qué pasa tras los banquetes. Cuando ingerimos más calorías de las que necesitamos y muchos alimentos ricos en grasas y azúcares, el organismo tiende a retener líquidos y a trabajar más para digerirlo todo, lo que puede traducirse en hinchazón, pesadez e incluso sensación de fatiga.

El primer paso es apostar por alimentos que ayuden a tu sistema digestivo a recuperar el equilibrio. Prioriza frutas y verduras de temporada, que aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales para la función intestinal y la depuración natural del organismo. La fibra ayuda a regular el tránsito digestivo y las verduras al vapor o crudas aportan nutrientes sin sobrecargar tu digestión.

Incluye también proteínas magras –como pescado blanco al vapor o carnes blancas– y legumbres, que mantienen la sensación de saciedad sin elevar demasiado la ingesta calórica. Los caldos y sopas claras son aliados estupendos los días posteriores a un exceso porque hidratan y son fáciles de digerir.

Los lácteos bajos en grasa o fermentados como yogur natural o kéfir pueden ser útiles para restablecer la flora intestinal tras comidas copiosas. Frutas como kiwi o manzana aportan fibra soluble e insoluble, y combinarlas con una taza de infusión (manzanilla o té verde) ayuda a calmar el sistema digestivo.

Hábitos que marcan la diferencia

Más allá de lo que comes, mantener una hidratación adecuada es esencial para eliminar toxinas acumuladas; intenta consumir agua de forma regular y acompaña con infusiones calmantes. Además, retomar la actividad física moderada, como caminar 30–60 minutos al día, mejora la digestión y activa el metabolismo sin exigir demasiado al organismo.

En definitiva, la clave no está en ‘castigarte’ por los excesos, sino en ofrecer a tu cuerpo lo que necesita para volver a su equilibrio natural: alimentos ligeros, ricos en nutrientes, rutinas regulares y cuidado general de tu bienestar.