Categoría
Reus
Antetítulo
Recursos hídricos
Título
La Navidad de la lluvia y la nieve empujan al pantano de Riudecanyes
Subtítulo
Las precipitaciones caídas por Navidad y Reyes sitúan el embalse de Riudecanyes al 52% de su capacidad, mientras que al de Siurana le cuesta remontar
Autores
Jaume Vich
Redactor

Imagen Principal
Imagen de archivo del pantano de Riudecanyes.
Imagen de archivo del pantano de Riudecanyes.
Artículo

La nieve caída el día 5 de enero, sumada a las lluvias registradas durante las fiestas de Navidad, ha contribuido a aliviar la situación crítica que vivían los embalses de Riudecanyes y Siurana, los dos pantanos que más han sufrido la sequía en los últimos años en el conjunto de Cataluña. A la espera de que el agua termine de filtrarse, el más beneficiado es el de Riudecanyes, que se sitúa en el 52,2% de su capacidad máxima, según datos de la Comunitat de Regants. Antes de las fiestas de Navidad y de los episodios de lluvia, el agua apenas llegaba al 30%. Desde principios de noviembre ha aumentado un 20,8%.

La alegría de Guiamets

El de Riudecanyes está conectado con el de Siurana, que este miércoles supera el 17% de su capacidad —un incremento del 4,8% en los últimos dos meses—. Le cuesta más recuperarse porque antes de las lluvias apenas rozaba el 13%. Además, hay que tener en cuenta que la Agència Catalana de l'Aigua autorizó su desembalse hacia Riudecanyes cuando estaba al 36% y lo dejó en un exiguo 13%.

También en el Priorat, aunque perteneciente a la Cuenca del Ebro, el agua y la nieve dan un respiro al embalse de Guiamets, que asciende hasta el 47,7% de su capacidad total. Allí, las lluvias intensas, como hacía tiempo que no se veían, lo han hecho remontar de forma vertiginosa. El 14 de diciembre de 2025 marcaba un 4,7% y se ha multiplicado por diez en menos de un mes.

A la cola

Pese a esta mejora, los pantanos del Baix Camp y del Priorat siguen siendo los más raquíticos de todo el país. Los que forman parte de las cuencas internas se sitúan de media en el 85%, mientras que los de las cuencas del Ebro están al 72%. Por ejemplo, los de Susqueda, Darnius-Boadella y Baells superan el 80% de su capacidad máxima, mientras que los de Riba-roja d’Ebre, Terradets y Camarasa se acercan al 100%.