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La Policía australiana dio por concluida este lunes la intensa búsqueda de Dezi Freeman, presunto autor del tiroteo que en agosto de 2025 cobró la vida de dos agentes en el estado de Victoria. Freeman, de 56 años, murió durante un operativo policial realizado en el noreste del estado a las 8:30 hora local (21:30 GMT del domingo), sin que se registraran heridos entre los agentes.
El hombre había sido buscado desde el ataque ocurrido en su propiedad rural en Porepunkah, donde abrió fuego contra un grupo de policías que ejecutaban una orden de registro por presuntos delitos sexuales. En aquel tiroteo fallecieron el detective Neal Thompson y el agente Vadim de Waart, mientras que un tercer oficial resultó herido y logró recuperarse tras una intervención quirúrgica.
Freeman logró evadir a las autoridades durante meses, internándose en zonas montañosas y boscosas gracias a su experiencia en supervivencia en entornos naturales. La operación de búsqueda incluyó el despliegue de helicópteros, unidades especiales y el registro de más de un centenar de propiedades, en un contexto en el que las autoridades advertían que el sospechoso podía estar fuertemente armado.
Durante la investigación, su esposa y su hijo fueron detenidos e interrogados, aunque posteriormente fueron liberados sin cargos.
El caso atrajo la atención mediática debido a la supuesta vinculación de Freeman con el movimiento de los “ciudadanos soberanos”, un grupo ideológico que rechaza la legitimidad del Estado y sus leyes. Esta corriente surgió en Estados Unidos en las décadas de 1970 y 1980, vinculada inicialmente a grupos ultraderechistas y antigubernamentales, y se ha extendido a otros países de habla inglesa, incluido Australia.
Aunque las autoridades no establecieron vínculos terroristas en este caso, advirtieron que la combinación de creencias conspirativas y rechazo a las instituciones puede aumentar el riesgo de episodios violentos. En Australia, el movimiento ya había estado relacionado con hechos graves, como la emboscada de diciembre de 2022 en Queensland, donde tres individuos vinculados a esta ideología asesinaron a dos policías y a un vecino antes de morir en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.