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Redactora de Reus
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El tráfico ya ha quedado cortado en la Plaça de la Llibertat y la Plaça Pintor Fortuny para empezar con la tercera fase de la transformación del Carrer Ample. El proyecto tiene que convertir el 'Condesito' en una zona peatonal y con cambios en el sentido de la circulación de los vehículos. Se prevé que las obras duren cinco meses y así ver el resultado antes de verano.
Para dar comienzo a la tercera y última fase de las obras de transformación urbanística de la zona, se ha cortado la circulación esta mañana de lunes entre la Plaça de la Llibertat y la Avinguda Prat de la Riba, que incluye toda la zona que va a estar en obras los próximos meses.
La zona donde se van a hacer las obras de transformación incluye la 'esquina' de la plaça de la llibertat con la Plaça Pintor Fortuny. Es decir, la curva que conecta esta primera con el Carrer Ample y también la Avinguda Prat de la Riba.
Se ha dejado abierto el carril central de la Llibertat para poder dar la vuelta entera a esta plaza.
Por lo tanto, a partir de ahora, los coches que circulen desde el Parc Sant Jordi y quieran ir hacia el Mercat Central, tendrán que desviarse hacia el Carrer Ample, o bien dar la vuelta por el carril centrar e ir a parar al Carrer de l'Amargura, que si que mantiene la circulación abierta hasta Prat de la Riba.
En cuanto a los peatones se refiere, solo podrán acceder a la zona de afectación por las obras esas personas que tengan que ir hacia el acceso del párquing municipal. El paso de peatones que cruzaba la Plaça Pintor Fortuny por el centro queda cortado. La parada de buses también queda anulada.
En esta fase final, toda la zona quedará nivelada en plataforma única, mejorando la convivencia entre peatones y el espacio urbano. Además, la plaza del 'Condesito' ganará más de 1.000 metros cuadrados para uso peatonal y se incorporarán nuevas zonas verdes con el objetivo de potenciar la biodiversidad.
Se va a rehacer la zona de la escultura, realzándola y haciéndola más cercana. El monumento se reubica de modo que su posición coincida con la bisectriz del ángulo que forma la fachada del edificio situado a su espalda, contribuyendo así a remarcar su monumentalidad.
La conexión entre la Carrer de l’Amargura y la Avinguda Prat de la Riba se mantiene, pero en plataforma única, debidamente señalizada y delimitada con pavimentos podotáctiles.
A parte, una vez finalizados los trabajos, los coches continuarán girando en la plaza a través del vial central que se ha habilitado. En cambio, al Carrer Ample no va a llegar el tráfico y se desviará todo a través del Carrer del Doctor Joan Abelló.
