Categoría
Camp
Antetítulo
El Milà
Título
Los micropueblos de Catalunya reclaman más financiación y el despliegue del Estatut Rural
Subtítulo
La Asamblea de la Asociación de Micropueblos alerta del despoblamiento y busca medidas para fijar población joven
Autores
ACN

Imagen Principal
La asamblea de micropueblos se ha celebrado en Milà.
La asamblea de micropueblos se ha celebrado en Milà.
Artículo

Los micropueblos de Catalunya, aquellos con menos de 1.000 habitantes, reclaman un despliegue efectivo del Estatut dels Municipis Rurals y un mejor financiamiento que les permita ofrecer más servicios públicos y garantizar la supervivencia de estas localidades.

Este sábado, la Asociación de Micropueblos de Catalunya celebró su asamblea general en El Milà (Alt Camp), con la participación de una cincuentena de representantes locales. Durante la reunión, los asistentes alertaron sobre la continua pérdida de población y aprobaron un plan de trabajo para implementar la ley aprobada el año pasado por el Parlament.

El presidente de la Asociación y alcalde de Riner, Joan Solà, destacó que la normativa “no solucionará todos los problemas, pero ayudará a tratar de manera diferenciada los que no son iguales”, haciendo referencia a las diferencias entre pueblos y ciudades. El objetivo principal es garantizar un aumento del financiamiento desde administraciones superiores para servicios como vivienda, escuelas y equipamientos que permitan retener a la población joven.

El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, se comprometió a buscar soluciones para combatir el despoblamiento, advirtiendo de los riesgos de generar “dos velocidades” que no garanticen igualdad de oportunidades. “Una familia que tiene menos, debe recibir más; y un territorio que tiene menos, debe recibir más”, declaró durante el cierre de la asamblea.

Solà subrayó que unos pueblos más fuertes también repercuten en una mejor vida para las ciudades, aportando dinamización económica, cuidado del medio ambiente y soluciones de vivienda. A pesar de ello, tanto él como Ordeig reconocieron que las inversiones actuales son insuficientes. Por ejemplo, el presupuesto destinado a gestión forestal y mejora de caminos es todavía muy limitado en comparación con las necesidades reales.

El caso del propio El Milà ilustra las dificultades de los micropueblos: a pesar de su ubicación estratégica cerca de Valls y buenas comunicaciones con Reus y Tarragona, su población no llega a los 200 habitantes y muchas casas podrían rehabilitarse para retener a la juventud, pero carecen de los recursos para hacerlo, según su alcalde, Antoni Agüera.