Categoría
Costa
Antetítulo
Patrimonio
Título
Dentro de un búnker de la Guerra Civil en el litoral de Salou
Subtítulo
El 18 de abril se inaugura la recuperación de los nidos de ametralladora de la Punta del Porroig, primera parada de la futura ruta turística por el patrimonio bélico
Autores
Iván Alcalá Rubio
Redactor de Costa

Imagen Principal
Las singulares cúpulas de los nidos de ametralladora del Porroig, en Salou.
Las singulares cúpulas de los nidos de ametralladora del Porroig, en Salou.
Artículo

Verano de 1936. Salou es un pequeño pueblo de pescadores que comienza a recibir a los primeros turistas. Pequeños establecimientos hoteleros, chalets de veraneo y baños de mar conviven con las barcas de los vecinos que salen a faenar cada día. Un lugar tranquilo que está a punto de convertirse en un enclave estratégico de la Guerra Civil. El estallido del conflicto sitúa el litoral de Salou como una de las posiciones defensivas del bando republicano. El temor a un posible desembarco enemigo o un ataque aéreo desde Mallorca empuja a abrir trincheras y construir búnkers y nidos de ametralladora lo largo de la costa.

Muchas de esas defensas que salpicaban el agreste litoral de Cap Salou han llegado hasta nuestros días. Vestigios de un patrimonio bélico que pasa desapercibido para muchas de las personas que viven y visitan la capital de la Costa Daurada. Para darlo a conocer, se ha creado una nueva ruta turística por las defensas militares. Además de recuperar y dignificar las construcciones que se han mantenido en pie 90 años después de la guerra, el Ayuntamiento ha implicado al Ejército español, que cederá armas históricas para exponerlas en los puntos de interés y vestir las visitas a los escenarios de la guerra. Entre ellos, unos cañones del siglo XVIII que se instalarán en la zona de Pilons.

El punto de partida de esta nueva ruta serán los nidos de ametralladora del Porroig, un enclave único entre las playas de Capellans y Llenguadets que funcionó para defender la costa salouense ante posibles desembarcos enemigos. El próximo 18 de abril se inaugurará oficialmente este espacio recuperado, que se incluirá ya en el catálogo de visitas guiadas del Patronato de Turismo.

Los nidos del Porroig han permanecido tapados desde los años 70, cuando se empezó a urbanizar todo el entorno. Eso ha permitido una conservación perfecta de su interior: una habitación de entrada, tres galerías subterráneas, dos nidos con aperturas hacia el mar y un almacén de munición. El reto ha sido habilitar una puerta de acceso, ya que la entrada original quedó oculta por las construcciones de alrededor. Ahora, una apertura en la plaza y unas escaleras conducen a los dos nidos, cuyas cúpulas que sobresalen por encima de la superficie son una de las estampas más reconocidas del Camí de Costa.

La intervención que se ha hecho en los últimos meses ha permitido recuperar las vistas desde donde apuntaban los militares. Una panorámica privilegiada e inédita de la costa salouense. Allí, se instalarán ametralladoras de la época que ayudarán a recrear el espacio. Además, se colocarán plafones informativos y códigos QR para acceder a una audioguía.

Cerca de la Punta del Porroig, en la Punta del Cavall, existe otro nido de ametralladoras similar. Sin embargo, se encuentra en zona de dominio marítimo terrestre, con lo que el Ayuntamiento ha tenido que pedir una cesión al Estado para poder recuperar el espacio y hacerlo visitable. Existen otras defensas de la guerra en la zona boscosa alrededor del faro que se incluirán en la ruta: dos secciones de una batería de costa formada por La Glorieta y La Talaia, donde se conservan los búnkers, galerías subterráneas y trincheras. Todos estos espacios están protegidos como Bienes Culturales de Interés Local (BCIL).

«Queremos crear rutas, crear relato y generar interés en un nuevo producto turísticos basado en el patrimonio histórico de Salou», explica el alcalde, Pere Granados. El itinerario incorporará otros elementos que no se han conservado y que se darán a conocer a través de material gráfico y mapas de época, como las antiguas torres defensivas de la Torrassa y la Torre Nova y las trincheras que las unían. Con esta iniciativa, Salou no solo preserva su memoria histórica, sino que invita a disfrutar de un episodio desconocido de su historia junto al mar.

El nuevo acceso que se ha abierto para visitar el espacio.
El nuevo acceso que se ha abierto para visitar el espacio.