Categoría
Salud
Antetítulo
Tendencias
Título
El té en la cosmética
Subtítulo
El té es uno de los ingredientes cosméticos más codiciados gracias a sus múltiples beneficios
Autores
Francina Ramonet
Periodista

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Artículo

El té es la segunda bebida más consumida del planeta, sólo superada por el agua, y uno de los ingredientes cosméticos más codiciados gracias a sus múltiples beneficios. Así, el llamado té verde está presente tanto en la taza como en la piel.

Multitud de cremas y perfumes llevan en su composición té con una notable concentración de flavonoides antioxidantes, lo cual hace que su poder y su singular aroma sean la razón de que importantes laboratorios y perfumistas no dejen de investigar en torno a nuevas aplicaciones y posibilidades.

Un poco de historia

Chinos e hindúes se disputan el patrimonio del té como bebida medicinal y estimulante. Según la leyenda china, fue el emperador Chen-Nung quien en el año 2737 ac. descubrió el té. Al parecer, aquel emperador era escrupuloso en extremo y sólo bebía agua hervida; un día, mientras descansaba bajo un arbusto salvaje, unas hojas cayeron en la taza imperial y perfumaron el agua hervida. El emperador bebió y sintió un bienestar inmediato. El té como infusión acababa de nacer. Sin embargo, los indios afirman que fue un príncipe de la antigüedad el que, por casualidad y tras masticar unas hojas de un arbusto desconocido, comprobó que podía permanecer despierto durante largas horas y cumplir su promesa de no dormir en siete años. El árbol en cuestión era el del té.

Negro o verde

Aunque su descubrimiento esté rodeado de leyenda y misterio, lo cierto es que durante muchos siglos el té que se consumía fue verde. El método de fabricación del té negro no se inventó hasta hace unos pocos siglos. Hoy, los occidentales nos decantamos por el té negro, que proviene de la India y Sri Lanka (antiguo Ceylán); esta variedad representa el 78 por ciento de la producción mundial. El té verde, por su parte, es el favorito de chinos y japoneses, principales productores de esta variedad. Al margen de gustos y preferencias, la especie es la misma. La única diferencia entre el té negro y el té verde radica en el tratamiento de sus hojas. Mientras que el primero se fermenta, de ahí su color oscuro, el segundo se seca y permanece verde. Al fermentar, la composición química del té negro se transforma y adquiere un sabor y aroma que todos conocemos, pero pierde parte de sus propiedades. El té verde, por contra, no se oxida y su sabor se parece más a una infusión. En el proceso de secado, el té verde prácticamente no sufre casi ninguna alteración y mantiene unos niveles mucho más elevados de flavonoides, concretamente catequinas, un principio activo que proporciona beneficios antioxidantes.

Aconsejo: Ceutical Tolerance Cleanser, Natura Bissé: Emulsión ligera y suave que limpia el cutis en profundidad sin irritar, ni resecar la piel. Elimina eficazmente, cualquier resto de impureza, manteniendo el bienestar y la elasticidad de la piel. En su fórmula podemos encontrar el extracto de té verde muy rico en antioxidantes, protege la piel y actúa como mecanismo de defensa ante los radicales libres.

Los otros colores del té

No nos olvidemos del té rojo y el blanco, que en realidad proceden de una misma planta, la Camellia Sinensis, pero se distinguen en su elaboración y propiedades.

El té rojo se elabora a partir de hojas que se dejan madurar en bodegas (semi fermentación). Con muchas propiedades además de facilitar la digestión, ayuda a perder peso.

En cuanto el té blanco, está elaborado con los brotes más jóvenes y tiernos, recogidos nada más salir, que es cuando se conservan todas sus propiedades. Es en realidad el que contiene mayor proporción de antioxidantes y conocido como el té de la juventud.

De la medicina a la cosmética

La medicina tradicional china lleva milenios utilizando el té por sus múltiples cualidades medicinales, en particular para luchar contra el dolor de cabeza, la disentería, la tos, la gastroenteritis y los problemas biliares y de hígado. En la medicina ayurveda, practicada en la India, se utiliza también para cicatrizar heridas y cortes. De nuevo, Occidente ha vuelto la vista hacia Oriente y la comunidad científica internacional ha realizado numerosos estudios clínicos que han demostrado que el té verde tiene muchas propiedades medicinales y cosméticas por su poder antioxidante y antiinflamatorio.

Aconsejo: Sérum sueño detox, de Patyka: Consiste de un serum nocturno bifásico para una acción de renovación celular y un efecto glow desde dentro hacia afuera. Gracias al extracto de té de matcha y a la melatonina vegetal responsable de una detoxificación celular, este té despierta una piel radiante aumentando las defensas antioxidantes. Junto con ellos, la vitamina C y el ácido hialurónico que potencia la luminosidad de la tez proporcionando una hidratación profunda.

Otra opción: Skin Active Hydra Bomb Mask Tissu, de Garnier: Se trata de una mascarilla facial matificante, hidratante y antioxidante que protege la piel de las agresiones externas y la recarga de agua. Contiene extracto de té verde, famoso por sus propiedades matificantes y una novedosa tecnología inspirada en tendencias providentes de Asia. Esta compuesta de un tejido envolvente que se adapta a la forma del rostro de una manera suave proporcionando hidratación en solo 15 minutos.

Beneficios del té verde en la cosmética

Así pues, el té ya no solo se bebe, sino que también se utiliza para nutrir la piel. El té verde contiene grandes cualidades a nivel cosmético que ya se han introducido en muchos productos y le han convertido como el principal ingrediente activo por sus propiedades antioxidantes, calmantes, estimulantes y antiinflamatorias de la piel.

Actualmente podemos encontrar el té verde en cremas faciales, serums, mascarillas, champús, acondicionadores para el cabello, sales de baño, exfoliantes, dentífricos dentales o lociones hidratantes corporales, entre otros cosméticos.

El té verde destaca por su contenido en polifenoles, especialmente catequinas, conocidas por su efecto antioxidante. Además incorpora vitaminas del grupo B, vitamina C, vitamina E y minerales que ayudan a proteger y revitalizar la piel.

Su acción se centra en neutralizar los radicales libres, moléculas responsables del envejecimiento prematuro, la perdida de firmeza, la aparición de arrugas mejorando el tono y la falta de luz a la piel. Y además ayuda a disminuir las afecciones causadas por las radiaciones ultravioletas y la contaminación aliviando las quemaduras, descongestionando las ojeras sin olvidarnos que reduce la celulitis.

Aconsejo: Champú Maxi.Wash, de Kevin Murphy: Este champú tiene un efecto tratante y de limpieza, elimina el sebo y los residuos de productos, ayudando a purificar el cuero cabelludo y a desestresar la fibra capilar. Su fórmula con aceites esenciales y extractos ecológicos del árbol del té, tomillo, pomelo y altos niveles de vitamina C y E ofrece un brillo natural mientras restaura el equilibrio capilar. Es una elección ideal para preparar el cabello para absorber un tratamiento colorante o nutritivo deseado.

Otra opción: Aceite Esencial de Árbol del té, de Alquimia: Es una solución natural y altamente efectiva para el cuidado de la piel y el bienestar emocional. Gracias al aceite esencial del té, que es utilizado en aromaterapia lo convierte en un ingrediente clave en el cuidado de la piel, acné y otros problemas cutáneos también ayuda a reducir el enrojecimiento y la irritación de la piel. Hay que destacar sus efectos positivos sobre el estado de ánimo, ayudando a aliviar el estrés.

Los hielos con té verde para el rostro

El té verde está lleno de enzimas fotoquímicas y aminoácidos que lo convierten en el remedio perfecto para combatir el rostro hinchado, las bolsitas debajo de los ojos y la reducción de los poros, así como aclarar las ojeras y los círculos oscuros alrededor de los ojos. Y aunque hay excelentes cosméticos para la cara que contienen té verde, existe un remedio casero que puedes hacer en casa.

Una de las formas que puedes incorporar el té en tu rutina facial diaria es con cubitos de hielo hechos de infusión de té verde. Además de obtener los beneficios de este ingrediente casero, los cubos de hielo ayudan a mejorar la circulación del rostro y sirven como tónico para reducir la apariencia de los poros abiertos y además combate las arrugas.

Como preparar los cubitos de hielo con té verde:

Se hierve una taza de agua con dos bolsitas de téSe retira la infusión y se deja que se enfríeLuego se vacía la infusión en un recipiente para hielos y se introduce en el congelador.

Aplicación correcta

Una vez con la piel limpia toma uno de los cubos de hielo de té verde y frótalo en toda la piel de la cara, cuello y escote durante dos minutos.Y para terminar enjuágate con agua tibia.

Cómo preparar una mascarilla casera de té verde y yogur

Esta mascarilla es económica y fácil de preparar con ingredientes de cocina para calmar las pieles más sensibles.

Esta mascarilla consiste de los siguientes ingredientes:

Una cucharada sopera de yogur natural y el contenido de una bolsita de té verde.La preparación es fácil y rápida. Se mezclan ambos ingredientes hasta crear una emulsión con una textura cremosa.

Aplicación correcta

Se aplica en cara y el cuello con una capa uniforme y se deja actuar 15-20 minutos y luego se aclara con agua. Se aconseja una vez a la semana.

En el centro de belleza

Los centros de belleza tampoco han dejado al margen los beneficios del té verde y también lo han convertido en un principio activo estrella para todo tipo de tratamiento estéticos. Combatir la celulitis y el volumen corporal, además de mejorar la tonicidad y aspecto de la piel del cuerpo.

Los principios activos del tratamiento, además del té verde, que cumple el objetivo de drenar, desintoxicar y descongestionar las zonas afectadas por la grasa localizada y la celulitis. Se trabaja con extracto de hiedra, reductora y reguladora de la circulación sanguínea, extracto de diversas algas, estimulantes y también reductoras, y centella asiática, una planta regeneradora. Todos ellos combinados ayudan a la eliminación de los nódulos celulíticos, evitan la acumulación hídrica en la epidermis, eliminan toxinas y drenan los residuos tóxicos a través del aparato linfático.

En primer lugar, se realiza un peeling exfoliante con la ayuda de un gel activador metabólico de las glándulas sudoríparas con el fin de eliminar toxinas. Posteriormente, se cubre la piel con una mezcla de algas, ricas en yodo y otros oligoelementos y se introduce en una sauna corporal durante 25 minutos, a una temperatura de unos 38 grados. Tras una ducha con agua tibia, se aplica una ampolla de extracto de té verde y, con la ayuda de una crema de centella asiática se aplica un masaje modelante prestando especial atención a los puntos del cuerpo que tiene más problemas de grasa localizada: glúteos, caderas, abdomen, etc. Después se envuelve de nuevo el cuerpo en una mascarilla durante quince minutos y se termina con una crema drenante.

Aconsejo: White Tea Body Cream, de Elizabeth Arden: Crema corporal ligeramente perfumada con aroma de té blanco, muy fresca y reconfortante. Hidrata en profundidad suavizando y calmando la piel. Formulada con extracto de té blanco, esencia de rosa turca y esencia de mate de Paraguay. Además es muy rica en vitaminas y nutrientes esenciales.

Otra opción: Bright Plus (Advanced), de Clarins: Esta loción actúa como un velo de frescor. Hidrata intensamente gracias a su acción aclarante y unificadora al tiempo que prepara la piel para recibir los beneficios de los tratamientos posteriores. Formulada con potentes ingredientes, aprovecha el poder del extracto de té morado y los extractos de plantas como el lirio de mar y la acerola para combatir el aspecto apagado de la piel.