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Redactora de Reus
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El incremento de las reservas de agua en el sistema Siurana-Riudecanyes tras el paso de la borrasca Harry ha mejorado de manera significativa las perspectivas de riego de cara a la próxima campaña.
La Comunitat de Regants del Pantà de Riudecanyes lanzó un mensaje de preocupación la pasada semana cuando, aprovechando el balance de 2025, solicitaban la llegada del agua del riu Ebre a través del pantano de Siurana para asegurar el riego en los próximos años, teniendo en cuenta la evolución climática y la tendencia a la baja de los episodios de lluvia que permitan llenar los embalses.
A pesar de este llamamiento, en los últimos días la meteorología ha estado marcada por la borrasca Harry, que ha permitido revitalizar las reservas del sistema Siurana-Riudecanyes. Actualmente, los embalses acumulan cerca de 7,5 hectómetros cúbicos de agua. Esta cifra permite asegurar el riego durante el año 2026, según los cálculos realizados por la propia Comunitat de Regants. Cabe tener en cuenta que el agua del pantano se destina tanto a los agricultores como a los ayuntamientos del territorio.
Este escenario contrasta con la situación expuesta hace solo unas semanas, durante la presentación del balance del año 2025, cuando el administrador de la comunidad alertaba de la fragilidad de las reservas. El verano pasado se cerró con tan solo 3,6 hectómetros cúbicos, lo que representaba el 20,5% de la capacidad total del sistema, una cifra claramente insuficiente para garantizar el riego con normalidad.
Evolución de las reservas
Gracias a las lluvias del otoño y del invierno, las reservas habían remontado hasta los 5 hectómetros cúbicos, pero desde la Comunitat de Regants ya advertían que eran necesarios dos hectómetros cúbicos más para poder asegurar, como mínimo, un nivel de riego similar al de 2025. El pasado año no se regó con normalidad, ya que solo se repartió el 42% del agua en comparación con un año normal. Por lo tanto, con aquel volumen de agua almacenado no se podía garantizar ni siquiera repetir las condiciones de la última campaña de riego. El administrador ya advirtió de que todo quedaba pendiente de la evolución de las lluvias de primavera.
El paso de la borrasca Harry por la demarcación ha permitido alcanzar estos dos hectómetros cúbicos adicionales, situando las reservas totales en 7,5 hectómetros cúbicos. Esta aportación permite afrontar con garantías la campaña de riego de 2026, pero no resuelve el problema estructural del sistema. Según los cálculos del administrador, la cifra idónea para recuperar un riego normal sería tener asegurados unos 10 hectómetros cúbicos de agua.