Categoría
Libros
Antetítulo
Literatura
Título
Natalia Moreno: «Nos han vendido una promesa promocional casi de tazón de 'be happy'»
Subtítulo
‘Madonna no nació en Wisconsin’ es el debut literario de la cineasta, guionista, productora y directora escénica
Autores
Glòria Aznar
Redactora de Cultura

Imagen Principal
Natalia Moreno.
Natalia Moreno.
Artículo

Madonna no nació en Wisconsin (Galaxia Gutenberg) es el debut literario de Natalia Moreno. Una historia catártica sobre la memoria y la reinvención, narrada por una mujer que repasa su infancia en un pueblo aragonés de los años 90 para reconciliarse con su pasado. Moreno es una reconocida cineasta, guionista, productora y directora escénica, ganadora del Goya en 2020 por el documental Ara Malikian: una vida entre las cuerdas.

¿Qué joven de aquellos años no quería ser Madonna?

Y tanto. El Like a Virgin fue una revolución porque ella cambió la manera de mirar. Dio un golpe en la mesa y dijo: «Aquí las mujeres somos deseantes, aquí las mujeres hacemos lo que queremos, también con nuestras carreras, con nuestros cuerpos, con nuestra sexualidad, con nuestras ropas». Yo lo recuerdo como niña, que para mí era el culmen de la libertad, era un referente porque tampoco hemos tenido grandes referentes históricos de mujeres que se expresaran a nivel mundial de esa manera. Entonces, hago un juego con el título donde, por un lado esta niña, la protagonista, quiere ser como Madonna y por otro lado, Wisconsin, que quiere decir que vengas de donde vengas puedes llegar a ser Madonna. ¿Porque no?, uno puede soñar grande.

Aunque esté en los Monegros.

Por supuesto.

Hay que llegar a los 40 o a los 50 para replantearse la vida...

Yo tengo 46 años, como la protagonista. Siento que a partir de los 40, cada una a su ritmo, hay un quiebre. Hay un momento que tienes que estar muy en la inopia para no pensar que con suerte, con mucha suerte, estás en la mitad de tu vida. Hay un planteo sobre a qué cosas ya tienes que renunciar por mucho que las soñaras y qué cosas todavía puedes reescribir porque queda vida. Y a mí me parece que este tipo de replanteos generalmente pueden generar un conflicto. Yo decidí que a mi protagonista le supusiera un conflicto vital. También he diseñado un personaje impulsivo, completamente apasionado. Para ella descubrir que casi está aletargada y dormida le genera un conflicto gigantesco y rompe con todo.

¿Por qué necesita el pasado para darse cuenta?

La protagonista adulta es una mujer que romantiza el amor, que tiene una herida bastante grande, que siente que tiene que ser acogida, abrazada. Yo lo digo en la novela, que las mujeres de esa época, que nos contaron en los cuentos que te quedabas dormida y un señor venía a salvarte con un beso, pues hemos entendido que si no hay señor, pues te falta algo. Entonces, ella representa ese tipo de mirada hacia la vida y tiene que entender por qué tiene esas creencias, de dónde viene tanta soledad y tanta fractura. Me apetecía hacer una novela honesta donde la protagonista pudiera sentir dolor, que por un momento se odiara muy fuerte y por otro se quisiera y encontrara el sentido de su vida. Quería una prota poliédrica y muy contradictoria, porque siento que la vida es muy contradictoria y no hay que tenerle tanto miedo al dolor.

Nadie quiere sufrir.

Sin duda. Lo que pasa es que le hemos puesto tanto valor al adjetivo felicidad… Parece que siempre queremos más, en vez de bueno y verídico. Todo lo etiquetamos por la felicidad, pero el vacío y el dolor son estados donde también existimos y obviamente que nadie se quiere quedar ahí, pero hay que atravesarse las cosas. La vida es esto, está llena de polaridades. No puedes estar siempre feliz. Nos han vendido una promesa promocional casi de tazón, de be happy. Pues a veces no estoy tan happy y no pasa nada, está todo bien, saldré de aquí.

¿Qué me dice del tabaco?

Quería hablar del humo. Coincidió que cuando la escribía, estaba dejando de fumar.

¿Lo consiguió?

Sí. Pero me doy cuenta de cuántas cosas escondía mi humo, la cortina de humo. Me parecía que era bonito que ella se diera cuenta de que empezó a fumar para existir, para que le vieran otros, que fumar la relajaba y la calmaba.

Permítame que hablemos de Ara Malikian. Usted le organiza...

No, yo no le organizo nada, gracias a Dios. Hace muchos años trabajamos juntos y dirigí algunos de sus espectáculos, pero a día de hoy lo único que organizamos es cómo hacemos con nuestro perro, nuestro hijo y nuestra casa. He tenido que ocupar mi espacio y mi sitio también para poder hacer mi carrera de forma independiente porque Malikian brilla mucho.

Obtuvo un Goya por ‘Ara Malikian: una vida entre las cuerdas’.

Sí, tengo un Goya, un Forqué, tengo muchos premios de cine. El cine es mi gran amor. Lo que pasa es que ahora he escrito un libro y estoy bastante feliz con la literatura y muy liberada. El cine es maravilloso, pero financiarlo es una carrera titánica y con la literatura me siento yo ahí con mi culo en la silla y algo pasa, así que me está dando muchas alas.

Madonna puede ser una película.

Me encantaría. No sabes el placer que me ha generado que una idea pasara a palabras, a tinta, a papel y además de mano de Galaxia Gutenberg, que son exquisitos e ideales. Sería muy feliz.

Si quiere destacar alguna cosa que no le haya preguntado.

Simplemente decir que es una novela luminosa, por su final. Que está llena de aragonesismos y de sorna, que es este humor nuestro, un poco cínico, pero muy cercano. Creo que Madonna no va a dejar indiferente a la gente joven porque siento que los jóvenes vienen a veces con mucha necesidad de arraigo, de tierra y de ser vistos. Y esta novela también habla de eso.

Cita

Siento que el cine es maravilloso, pero financiarlo es una carrera titánica