Categoría
Tarragona
Antetítulo
Educación
Título
La revolución silenciosa de los artistas que entran a la escuela en Tarragona
Subtítulo
Más de mil alumnos de la ciudad han tenido la oportunidad de conocer a artistas y crear obras conjuntamente con ellos gracias al programa L’Artista va a l’Escola
Autores
Norián Muñoz
Redactora de sociedad y educación en Tarragona

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Un momento de la celebración de los 10 años del programa L
Un momento de la celebración de los 10 años del programa L'Artista va a l'Escola en el IMET.
Artículo

La artista visual Ester Fabregat todavía recuerda el momento en el que el Cuc de l’amistat (el gusano de la amistad) comenzó a flotar por el patio de la Escola Sant Salvador. «Aquello fue un festival, un momento mágico», rememora al recordar la reacción de los niños que lo habían construido.

El cuc en cuestión es una obra de arte colectiva que los alumnos de dos clases de primaria idearon y crearon con bolsas de plástico, en un alegato contra la contaminación y a favor de la amistad.

Experiencias como esta se han repetido unas 55 veces en los últimos diez años gracias al programa L’Artista va a l’Escola que, como su nombre indica, pone a trabajar juntos a artistas y alumnos de primaria y secundaria durante varias sesiones. El programa es llevado a cabo por la asociación cultural del mismo nombre, con el apoyo del Ayuntamiento de Tarragona a través del Institut Municipal d’Educació de Tarragona (IMET) y de Mèdol–Centre d’Arts Contemporànies de Tarragona. Este sábado celebraron una jornada en el IMET, precisamente, para celebrarlo.

Del mimo a la cestería

La iniciativa comenzó de la mano de Thais Salvat, Eloïsa Valero y Jordi Abelló, que, desde el desaparecido centro de arte Teler de Llum, pensaron en contactar con artistas locales para diseñar un programa en el que pudieran compartir sus conocimientos y crear obras conjuntamente con alumnos de escuelas e institutos. En 2020 se sumó Nani Blasco y ese año ganaron el reconocido premio de educación Baldiri Reixac.

Desde los inicios han participado más de mil alumnos de la ciudad. Aunque al principio el programa se centraba en las artes plásticas, luego se ha ido ampliando. Los jóvenes han podido compartir experiencias con creadores audiovisuales, fotógrafos, poetas, ceramistas, orfebres, una artesana de la cestería y artistas del teatro, la danza, la performance o el mimo, entre otros.

Actualmente, la asociación está capitaneada por Laura Rodríguez, actual presidenta, Verònica Moragues, Omar Moreno y Raquel Méndez Sánchez, todos ellos artistas.

Cuentan que lo que se trabaja tiene relación con el currículum escolar, pero con unos medios y unas vivencias que no siempre están al alcance de las escuelas, que muchas veces acaban trabajando con artistas que están muertos o recurriendo a «los de siempre». «No puede ser que un señor de los años 80 te parezca innovador», relata Rodríguez.

La clave del éxito, cuentan los miembros de la asociación, reside en la figura del «agente externo». Esta presencia externa valida el mensaje ante los alumnos: «Cuando viene alguien de fuera, se lo escuchan diferente, es como que el mundo exterior ha entrado allí a decirme alguna cosa», añade Moreno.

Muchos de los centros que han pedido participar son de alta complejidad, situados en la periferia, y sus alumnos apenas han tenido contacto con el arte. Para ellos, la experiencia se convierte no solo en la oportunidad de aprender técnicas artísticas, sino en una «ventana nueva», como cuenta Moragues. De rebote, además, los alumnos acaban descubriendo que se puede ser profesional del arte.

Los artistas, por su parte, relatan que trabajar con niños resulta toda una experiencia, porque los niños «tienen una inocencia que los adultos hemos perdido», dice Moragues.

Diez años después, L’Artista va a l’Escola sigue demostrando que cuando un creador entra al aula abre una puerta a nuevas formas de pensar y vivir. Quienes quieran darse un paseo por las creaciones que han resultado de la experiencia de esta década pueden hacerlo en una pequeña exposición que se ha instalado en la sede del IMET (Ramón y Cajal, 70).

Alumnos de la Escola Sant Salvador en 2019 con su obra 'El Cuc de l'amistat'.
Alumnos de la Escola Sant Salvador en 2019 con su obra